12.3 C
Ceuta
miércoles, enero 7, 2026
spot_img
InicioInternacionalRusia considera el Báltico su “jardín”, pero un submarino sueco desafía su...

Rusia considera el Báltico su “jardín”, pero un submarino sueco desafía su influencia en la zona

En un contexto de creciente tensión marítima en el norte de Europa, un experto analiza cómo Rusia ha considerado históricamente el mar Báltico como una zona de control estratégico, mientras que el submarino A26 de quinta generación, incorporado recientemente por países de la OTAN, representa una respuesta efectiva al poder submarino ruso en el área. 

Un estudio difundido en The Objective destaca que Rusia ve el Báltico como su “piscina propia”, ya que le proporciona un acceso táctico a gran parte de Europa con pocas restricciones. No obstante, la adhesión de Suecia a la OTAN ha introducido nuevos desafíos para este dominio, pues el submarino A26, diseñado para funcionar en aguas poco profundas y complejas, aporta capacidades que antes no estaban disponibles para la alianza occidental en la región. 

El A26 es catalogado como un submarino de quinta generación, con avanzadas capacidades de sigilo y adaptabilidad al entorno específico del Báltico. Esta zona, con su orografía submarina caracterizada por múltiples islas, variaciones en profundidad y estrechos canales, presenta retos tácticos particulares. Estos atributos resultan clave para mantener el control y vigilancia del tráfico naval en el norte europeo y para hacer frente a las maniobras estratégicas de la flota rusa. 

Los países limítrofes monitorean de cerca las operaciones navales rusas en la región: la Armada sueca ha reportado la detección de submarinos rusos casi semanalmente, lo que refleja un aumento considerable en la presencia submarina moscovita en el Báltico. 

El equilibrio estratégico en esta área no solo se ve afectado por la presencia submarina constante, sino también por otros episodios relacionados con la seguridad marítima. Un caso reciente involucra a un buque sospechoso de causar daños a cables submarinos de telecomunicaciones en el Báltico, situación que ha intensificado la vigilancia entre las fuerzas aliadas y países vecinos. 

La incorporación del submarino A26 es parte de una estrategia más amplia de la OTAN para fortalecer sus capacidades antisubmarinas y mantener un equilibrio de fuerzas en el flanco norte. Paralelamente, Rusia continúa modernizando y desplegando submarinos tanto tradicionales como nucleares en distintos sectores de su flota naval. 

Aspectos clave de la tensión submarina en el Báltico

  • Rusia mantiene una presencia submarina constante y en aumento en el mar Báltico.
  • Tras su ingreso a la OTAN, Suecia integra el submarino A26 para contrarrestar dicha presencia.
  • El A26 cuenta con capacidades específicas para operar en aguas someras.
  • Incidentes recientes, como daños sospechosos a cables submarinos, han elevado la tensión regional.
  • La OTAN refuerza su respuesta frente a amenazas híbridas y retos en la seguridad marítima.

El mar Báltico representa un escenario estratégico clave en la confrontación entre Rusia y la OTAN. La introducción de submarinos de última generación como el sueco A26, junto con la mayor vigilancia de los países ribereños ante las maniobras submarinas rusas, indica que la región es hoy uno de los frentes más sensibles de la seguridad en Europa. La competencia bajo la superficie naval añade una dimensión fundamental a la geopolítica regional, configurando un nuevo equilibrio de fuerzas en el norte europeo.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

LO ÚLTIMO