Una filtración de inteligencia divulgada por The Washington Post indica que Rusia está suministrando información clave a Irán para identificar y atacar objetivos de Estados Unidos. De acuerdo con tres funcionarios informados sobre el asunto, Moscú ofrece datos precisos sobre la ubicación de buques de guerra y aeronaves en Oriente Próximo.
El rol de Moscú en el conflicto
Esta cooperación surge en un contexto donde la capacidad de vigilancia del ejército iraní se ha visto gravemente afectada tras el inicio de una ofensiva contra su territorio el pasado sábado. A través de su tecnología de inteligencia, Rusia estaría sirviendo como un sistema de observación para Teherán, intentando compensar la pérdida de sus radares y sistemas locales de monitoreo.
Reacción de la Casa Blanca
Si bien el Gobierno de Estados Unidos no ha realizado comentarios directos sobre el respaldo ruso, Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, emitió un mensaje claro a través de Reuters, destacando la debilidad actual del régimen de los ayatolás:
- Capacidad militar: «La respuesta con misiles balísticos del régimen disminuye progresivamente cada día», afirmó Kelly.
- Flota e industria: La portavoz señaló que la marina iraní sufre una «destrucción significativa» y su producción industrial está «gravemente afectada».
- Situación actual: El comunicado oficial subraya que el régimen iraní está siendo «de manera contundente neutralizado» a pesar de los apoyos externos.
Impulso económico para el Kremlin
Más allá de la cooperación militar, el agravamiento del conflicto en Oriente Próximo representa un alivio para la economía rusa. Tras varios años de sanciones internacionales por la invasión a Ucrania, Rusia experimenta un aumento notable en la demanda y precio de sus exportaciones de petróleo y gas, beneficiándose de un mercado global marcado por tensiones derivadas de la guerra.
Contexto: Esta alianza estratégica entre Moscú y Teherán fortalece un bloque de oposición directa a la presencia estadounidense en la región, en un momento en que el conflicto avanza hacia una confrontación más directa.


