Durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia y China manifestaron este sábado su rechazo a la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, señalando a Washington por su injerencia y por quebrantar principios esenciales del derecho internacional. Según se expuso en el organismo, la operación concluyó con la detención del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Vasily Nebenzya, representante permanente de Rusia ante la ONU, definió la intervención de Estados Unidos como una “operación criminal” y cuestionó la noción de un “orden mundial basado en reglas” promovida por Washington y sus aliados, señalando que se aplica de manera selectiva para servir intereses políticos. Asimismo, acusó a EE.UU. de impulsar “un nuevo ciclo de neocolonialismo e imperialismo” y solicitó la liberación inmediata de Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
Por su parte, Sun Lei, representante adjunto de China ante Naciones Unidas, afirmó que Estados Unidos “pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos legítimos” con este ataque efectuado durante el fin de semana. El diplomático resaltó que dicha acción transgrede “los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas” y representa un peligro para la estabilidad y la paz en América Latina y el Caribe.
Sun denunció la utilización de la fuerza por parte de Washington como ejemplo claro de “injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano” y advirtió sobre las implicaciones que estas prácticas tienen para el orden internacional y la confianza en los mecanismos multilaterales. Además, reiteró que la única vía legítima para resolver conflictos internacionales es mediante el diálogo y la negociación en los canales que establece la ONU, instando a Estados Unidos a respetar el derecho internacional y cesar toda intervención en la soberanía y seguridad de otros países.
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