María José, docente de Educación Física en un instituto de Villaverde, regresará mañana a clases tras cinco meses de baja. Este retorno no es una celebración, sino un acto de valentía: fue atacada violentamente por un alumno de 13 años, lo que le ocasionó daños físicos y un trastorno de estrés postraumático.
La agresión: «Me embistió por sorpresa»
Los incidentes, captados por las cámaras del instituto, sucedieron durante una vigilancia en los pasillos. Después de pedir a un grupo de estudiantes que regresaran al aula, uno de ellos comenzó a mostrar conductas violentas:
- Intimidación: El joven se acercó a escasos centímetros del rostro de la profesora.
- Ataque físico: Le asestó una fuerte patada en la pierna izquierda y la acorraló cerca de las escaleras.
- Impacto final: Al girarse, la docente recibió una embestida por la espalda. «Sentí que volaba y caí al suelo», cuenta María José, quien sufrió traumatismos en cuello y espalda, además de contusiones graves.
Un sistema que deja desprotegidos a los docentes
El caso de María José no es único. Según un reciente estudio realizado por el sindicato CSIF, más del 50% de los profesores en España han presenciado o sido objetos de agresiones en el último curso escolar. El sentimiento de abandono es común:
- Inimputabilidad: El agresor tiene 13 años, por lo que no puede ser penalmente responsable según la Ley del Menor vigente, lo que provoca una sensación de impotencia en las víctimas.
- Falta de respaldo: Los progenitores del alumno llegaron a acusar a la profesora de maltratar al niño, alegando incluso que las grabaciones de seguridad habían sido «manipuladas».
- Centros con entornos complejos: En institutos con contextos sociales difíciles, los docentes denuncian que deben desempeñar funciones de psicólogos, policías y médicos sin disponer de los recursos adecuados.
«Estamos desprotegidos. Necesitamos un vigilante de seguridad», exige la profesora con 16 años de experiencia.
La discusión sobre la Ley del Menor
Este suceso ha reavivado el debate acerca de la reducción de la edad de responsabilidad penal para menores. Actualmente, los delitos cometidos por jóvenes de 13 años no acarrean consecuencias legales, lo que, según expertos y sindicatos, deja a los centros educativos sin instrumentos efectivos para prevenir la reincidencia. El alumno agresor de María José permaneció dos meses en el mismo instituto antes de ser trasladado, periodo en el que continuó generando incidentes.


