El santoral católico recuerda este 16 de enero a personajes que representan la fortaleza espiritual en momentos difíciles. Sobresalen el Papa San Marcelo I, víctima del exilio por su labor de reorganizar la Iglesia luego de las persecuciones, y los Santos Mártires de Marruecos, los primeros mártires de la orden franciscana.
San Marcelo I, papa y mártir
San Marcelo dirigió la Iglesia durante un tiempo complejo (308-309), luego de un prolongado periodo sin pontífice tras la persecución de Diocleciano.
• La Disciplina de los “Lapsi”: Su desafío principal fue cómo tratar a los lapsi, aquellos cristianos que habían abandonado la fe para proteger su vida. Marcelo solicitó una penitencia adecuada antes de admitirlos de nuevo, lo que originó conflictos y disturbios en Roma.
• El castigo de Majencio: El emperador Majencio, responsabilizándolo por los desórdenes, lo condenó a trabajos forzados en un establo cuidando animales. Poco después falleció debido a las duras condiciones y malos tratos sufridos.
• Patronazgo: Por el lugar de su encarcelamiento, se le considera protector de los palafreneros y mozos de cuadra.
Santos Mártires de Marruecos
Son Berardo, Otón, Pedro, Acursio y Adyuto, cinco frailes enviados por San Francisco de Asís para difundir el Evangelio en territorios bajo dominio musulmán.
• Misión y martirio: Tras pasar por Sevilla, donde fueron apresados inicialmente, ingresaron a Marruecos. Su constante predicación a pesar de la prohibición motivó al sultán a ejecutarlos en Marrakech en 1220.
• Influencia en San Antonio de Padua: La llegada de sus restos a Coímbra (Portugal) impresionó a un joven monje llamado Fernando, quien decidió unirse a la orden franciscana y adoptar el nombre de Antonio, convirtiéndose en el santo conocido hoy en día.
Otros santos conmemorados el 16 de enero
Además de estos mártires, la Iglesia celebra a:
• San Furseo, abad: Monje irlandés del siglo VII que estableció monasterios en Inglaterra y Francia. Es reconocido por sus visiones sobre el más allá, que influyeron en la literatura religiosa medieval.
• San Honorato de Arlés, obispo: Fundador del monasterio de Lérins, uno de los centros espirituales más importantes de Francia. Destacó por su carácter apacible y su habilidad para reconciliar a las personas.
• San Tiziano de Oderzo, obispo: Pastor del siglo VII, recordado por su humildad y dedicación a la instrucción religiosa en la región del Véneto, Italia.
• Santa Juana de Bagno di Romagna: Religiosa camaldulense del siglo XII, conocida por su vida de retiro, oración y asistencia a los necesitados.
Beatos
• Beato José Vaz: Apodado “Apóstol de Ceilán” (Sri Lanka). Sacerdote del siglo XVII que, disfrazado de mendigo, preservó la fe católica durante la persecución holandesa en la isla.
• Beata Juana María de Maillé: Viuda francesa del siglo XIV que, tras perder su patrimonio, vivió en pobreza extrema dedicada a la oración y al cuidado de los enfermos.


