En este primer viernes de Cuaresma, el santoral presenta una jornada marcada por un notable contraste espiritual: desde la entrega y sacrificio de los primeros mártires como San Nemesio, hasta la pureza y dedicación de los niños videntes de Fátima, San Francisco y Santa Jacinta Marto.
San Nemesio de Alejandría, mártir
San Nemesio destaca en la historia de la Iglesia primitiva durante el siglo III. Su trayectoria ejemplifica cómo un discípulo de Cristo debe afrontar la injusticia con la serenidad que enseña el Evangelio.
- Acusación injusta: Nemesio fue acusado falsamente ante las autoridades romanas como ladrón. No obstante, una vez absuelto de esos cargos, admitió abiertamente su fe cristiana.
- Persistencia en el sufrimiento: El juez, molesto por su confesión, ordenó que fuera torturado con mayor intensidad que otros delincuentes. Finalmente, murió quemado vivo junto a otros condenados, uniendo su sacrificio al de Cristo.
- Importancia del nombre: Su nombre, que significa “justicia”, recuerda la relevancia de sostener la integridad y la fe aun cuando se enfrenta a juicios injustos.
San Francisco y Santa Jacinta Marto
Este día también destaca por la devoción mariana, al conmemorar a los hermanos pastorcitos de Fátima, quienes son los santos no mártires más jóvenes reconocidos por la Iglesia.
- Llamado al sacrificio: En 1917, en Portugal, estos niños y su prima Lucía recibieron las apariciones de la Virgen María. Dentro del contexto cuaresmal, el mensaje que transmitieron resulta fundamental: orar y ofrecer sacrificios para la conversión de los pecadores.
- Francisco (1908-1919): Se caracterizó por su espiritualidad contemplativa, dedicando largas horas ante el sagrario para consolar a Dios.
- Jacinta (1910-1920): Demostró una caridad ejemplar, entregando sus sufrimientos durante la enfermedad de la gripe española con la intención de que nadie se condenase.
Otros santos conmemorados el 20 de febrero
En esta jornada de ayuno y abstinencia cuaresmal, también recordamos a:
- San Euquerio de Orleans, obispo: Monje que fue nombrado obispo en el siglo VIII. Fue desterrado por el gobernante Carlos Martel, debido a su defensa de los bienes eclesiásticos que se pretendían usar para financiar guerras, y falleció en el exilio con humildad.
- San Tirannio, obispo y mártir: Pastor de Tiro que, tras presenciar la muerte de numerosos fieles en el anfiteatro a manos de las fieras, fue torturado y arrojado al mar.
- San León de Catania, obispo: Apodado “el Taumaturgo”, destacó en Sicilia por su ayuda a huérfanos y viudas, y por su lucha contra la superstición y prácticas mágicas.
- San Eleuterio de Tournai, obispo: Amigo de San Medardo, se dedicó con esfuerzo a la conversión de los francos y fue perseguido por paganos locales.
Beatos
- Beata Julia Rodzinska: Religiosa dominica mártir en un campo de concentración nazi, reconocida como el “ángel de los prisioneros” por su caridad en medio del sufrimiento.
Reflexión de viernes de Cuaresma
Al tratarse de un viernes de Cuaresma, la Iglesia recomienda la abstinencia de carne. Las vidas de San Nemesio y los pastorcitos de Fátima nos muestran que ofrecer incluso un pequeño sacrificio personal adquiere gran valor cuando se hace con amor.


