Durante la IV Cumbre de Impacto de la Inteligencia Artificial en Nueva Delhi, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, enfatizó los riesgos que implica una tecnología capaz de proporcionar a la humanidad un poder sin precedentes. Propuso un liderazgo mundial coordinado desde la ONU para impedir que la IA se utilice como un instrumento que desestabilice la democracia o concentre el poder en una élite económica desvinculada del interés general.
Junto a líderes internacionales como Emmanuel Macron y Lula da Silva, Sánchez defendió que el avance tecnológico debe estar siempre sustentado en valores humanitarios. Señaló la insuficiencia de las medidas actuales frente a amenazas como la pérdida del control humano en la toma de decisiones o el empleo de la IA con fines maliciosos. Entre los retos más inmediatos mencionó el impacto en el empleo, estimando que hasta la mitad de los puestos administrativos básicos podrían verse afectados próximamente, lo que requiere una inversión importante en formación y protección laboral.
Su intervención también tuvo un contexto político reciente. Frente a las tensiones con el propietario de la red social X, Elon Musk, Sánchez defendió la necesidad de establecer normas claras en el ámbito digital. Criticó los algoritmos que promueven el odio, la violencia o el abuso infantil, calificando de “inadecuadas y preocupantes” las respuestas recientes de Musk en redes sociales. “Apoyamos la IA para el bien y lucharemos contra su uso dañino”, afirmó, relacionando la soberanía tecnológica con la protección de menores y la calidad democrática.
Como iniciativa concreta para una gobernanza global, Sánchez destacó el papel de España, que ocupa actualmente la sexta posición mundial en competitividad en IA. Celebró la constitución del Panel de Expertos de la ONU y anunció que España aspira a organizar la primera reunión de este órgano en los próximos meses. Esta acción pretende reforzar la posición del país en la regulación de los derechos digitales, tras el reconocimiento de la OCDE a la administración española como ejemplo en el uso ético y transparente de la tecnología para simplificar trámites y mejorar los servicios públicos.


