El presidente justifica su gestión actual rememorando el contexto de Aznar, mientras el líder del PP critica su enfoque en el pasado y denuncia el uso de su imagen por parte del régimen iraní.
MADRID | La sesión en el Congreso de este miércoles se transformó en un duelo sobre legados y mensajes políticos. Pedro Sánchez empleó la guerra de Irak de 2003 como recurso para sostener su posición reciente, enfrentándose a la contestación contundente de Alberto Núñez Feijóo, que cuestionó su autoridad moral en el ámbito internacional.
Sánchez: «Aznar nos llevó a un error grave»
Como parte de su estrategia preventiva, el presidente recordó a José María Aznar para distanciarse de la derecha. Considera fundamental no repetir una equivocación cometida hace 23 años, cuando España se involucró en un conflicto bélico motivado, a su parecer, por el deseo de protagonismo del entonces mandatario.
- El «escudo social» como logro: Sánchez comparó aquella gestión con la actual respuesta a la crisis en Irán, destacando la aprobación del «mayor escudo social de la UE», sustentado en rebajas fiscales y apoyos al empleo.
- Recordar para no repetir: Para el presidente, «olvidar implica volver a cometer errores», justificando así sus continuas referencias a un periodo político ya cerrado.
Feijóo: «Su oposición está anclada hace más de dos décadas»
La respuesta del líder popular fue inmediata y cargada de ironía, dirigida a la política exterior del Gobierno. Feijóo criticó la insistencia de Sánchez en asuntos pasados, señalando que gobierna centrado en épocas anteriores para esquivar debates actuales.
“Resulta difícil defender la paz cuando la propaganda iraní utiliza tu imagen en sus misiles”, afirmó Feijóo, cuestionando la credibilidad diplomática del presidente.
Asimismo, Feijóo reprochó a Sánchez su intento de encarnar la defensa de la paz, mientras que su imagen es usada por el régimen de Teherán en proyectiles bélicos, según denuncias opositoras.
Un debate centrado en diferencias
La sesión, inicialmente pensada para debatir respuestas concretas a la crisis actual, derivó en un intercambio sobre la posición internacional de España. Mientras Sánchez intenta resaltar los riesgos del pasado con la derecha, Feijóo lo critica por apoyarse en viejos conflictos y pone en cuestión su gestión del presente y sus relaciones internacionales.


