Este jueves, La Moncloa acogerá una nueva etapa en la política de gestos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hacia sus socios independentistas. Por primera vez, Sánchez tendrá un encuentro presencial con Oriol Junqueras, líder de ERC y condenado por el procés, para debatir un «modelo de financiación singular» para Cataluña. Este modelo permitiría a la Generalitat gestionar sus propios impuestos y aportar al Estado basándose en criterios de «solidaridad» limitados por la «ordinalidad». ERC estima que el acuerdo podría significar 5.000 millones de euros adicionales para la región, aunque Junts ha expresado su intención de bloquearlo.
La cita de este jueves se suma a diversas reuniones inusuales que Sánchez ha mantenido con representantes del independentismo desde 2023, año en que la aritmética parlamentaria hizo que el apoyo de estos partidos fuera crucial para la estabilidad gubernamental. Entre las acciones previas se incluyen conversaciones telefónicas con Junqueras, encuentros con dirigentes de Junts como Jordi Turull y Miriam Nogueras, además de reuniones con Bildu, representada por Mertxe Aizpurua, en La Moncloa.
En junio de 2025, Sánchez recibió en la residencia oficial a Turull, quien fue condenado por sedición y malversación, generando imágenes que simbolizaron un cambio respecto a la política de distanciamiento que el presidente había mantenido frente a los líderes del procés durante sus primeros años en el cargo. Asimismo, la vicepresidenta de entonces, Yolanda Díaz, mantuvo un contacto directo con Carles Puigdemont en Bélgica, facilitando acuerdos legislativos importantes, aunque desde Moncloa se desvincularon de dicha visita.
Estos gestos complementan la aprobación de la Ley de Amnistía, considerada como la principal concesión del presidente a sus socios durante la legislatura. Actualmente, la negociación sobre el modelo de financiación singular para Cataluña podría constituir la siguiente medida relevante de acercamiento político, reforzando la estrategia de Sánchez para asegurar la estabilidad de su gobierno mediante acuerdos con ERC, Junts y Bildu.
Aunque Sánchez no ha realizado movimientos personales con Puigdemont, quien continúa fugado en Bélgica, personas cercanas al presidente han hecho guiños a los neoconvergentes que han permitido avanzar con proyectos legislativos clave.


