Este lunes 23 de marzo de 2026, la Iglesia conmemora a Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606), una de las figuras más relevantes en la evangelización del continente americano, reconocido como el «gran obispo misionero» en América.
Santo Toribio de Mogrovejo, obispo
Originario de Mayorga, España, y profesor de Derecho en Salamanca, fue propuesto por el rey Felipe II como arzobispo de Lima, Perú, pese a no estar aún ordenado sacerdote. Tras recibir las órdenes, viajó a América, donde se estableció para ejercer su ministerio.
- Un pastor incansable: Recorrió a pie o a caballo su extensa diócesis, que abarcaba partes de los actuales Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia. Visitó las zonas más remotas para difundir la fe entre los pueblos indígenas y proteger sus derechos frente a los abusos de los encomenderos.
- Reformador destacado: Organizó el funcionamiento eclesiástico mediante el Concilio Limense y varios sínodos, impulsando la evangelización en las lenguas originarias como el quechua y el aimara. Trabajó intensamente en la formación del clero, estableciendo el primer seminario en América.
- Vida dedicada a la oración y al servicio: A pesar de sus numerosas responsabilidades, mantenía una práctica constante de oración, ayunos y penitencia. Falleció en un pequeño poblado de la sierra peruana durante una visita pastoral, habiendo bautizado y confirmado a miles de personas personalmente.
Otros santos conmemorados el 23 de marzo
Además del relevante arzobispo de Lima, en esta fecha se recuerdan:
- San Walter de Pontoise, abad: Monje que buscó evitar la vida pública por humildad, pero terminó siendo un defensor de la reforma eclesiástica en Francia durante el siglo XI.
- Santa Rebeca Ar-Rayès: Monja libanesa de la Orden Libanesa Maronita, reconocida por su entrega en el sufrimiento y la oración. Fue canonizada en el siglo XXI y es ejemplo de vida contemplativa.
- San Fingar, mártir: Según la tradición irlandesa, fue un príncipe convertido por San Patricio, que transmitió el Evangelio en Cornualles, donde sufrió el martirio.
- San José Oriol, sacerdote: Conocido como el «taumaturgo de Barcelona», vivió en el siglo XVIII en pobreza y caridad, dedicándose al cuidado de enfermos en hospitales de la ciudad.


