La Iglesia Católica celebra este viernes la festividad de San Ezequiel, profeta del Antiguo Testamento, junto a otras figuras como Santa Magdalena de Canossa y San Miguel de los Santos
El calendario litúrgico católico honra este viernes, 10 de abril, a diferentes santos que sobresalieron por su integridad, acciones destacadas y profunda relación con lo divino. En España, la fecha conserva importancia como celebración personal para quienes llevan los nombres de los santos del día. La conmemoración principal se centra en San Ezequiel, profeta del Antiguo Testamento, conocido por su oposición a la idolatría y la corrupción durante el exilio del pueblo de Israel.
La inclusión de los santos en el santoral requiere un proceso riguroso de investigación que reconoce sus vidas ejemplares y permite su veneración pública. Para ser canonizado, es necesario demostrar virtudes excepcionales, martirio o la realización de milagros, lo que valida su papel como intercesores ante Dios.
San Ezequiel y los demás santos conmemorados
Además de San Ezequiel, el santoral del 10 de abril incluye a una serie de mártires y beatos de diversas épocas, desde los primeros siglos del cristianismo hasta la época contemporánea:
- San Apolonio de Alejandría
- Santa Magdalena de Canossa: fundadora del siglo XIX.
- San Miguel de los Santos: religioso del siglo XVII.
- San Beda el Joven: perteneciente al siglo IX.
- San Fulberto: obispo del siglo XI.
- San Macario de Gante: santo del siglo XI.
- San Paladio de Auxerre: figura del siglo VII.
- Beato Bonifacio Zukowski: mártir del siglo XX.
- Beato Marcos de Bolonia Fantuzzi: religioso del siglo XV.
El camino hacia la santidad
Actualmente, la Iglesia Católica dispone de cuatro vías principales para declarar santa a una persona fallecida: por virtudes heroicas, martirio, causas excepcionales (respaldadas por un culto antiguo) y por el ofrecimiento voluntario de la vida. Generalmente, se requieren la acreditación de dos milagros, salvo en casos de martirio donde basta con uno.
Esta tradición conserva su relevancia a nivel mundial, especialmente en América, continente donde reside casi la mitad de los más de 1.360 millones de católicos que existen según el último Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano. Mientras en Europa la afluencia de religiosos ha disminuido, el catolicismo sigue creciendo en regiones como África y Asia.


