El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, declaró este miércoles ante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra, dedicada a examinar la adjudicación de obras públicas del Ejecutivo foral, que desconoce los motivos que condujeron a su ingreso en prisión y que se esforzará por probar su inocencia.
Cerdán, que permaneció privado de libertad en Soto del Real (Madrid) y fue liberado en noviembre tras una resolución del juez Leopoldo Puente del Tribunal Supremo, afirmó no comprender «qué evidencias podría haber destruido» durante su detención, pues consideraba que el riesgo de eliminación de pruebas ya estaba «significativamente reducido».
Esta comisión indaga, entre otros casos, la concesión para la duplicación del túnel de Belate, proyecto que se otorgó a una UTE que incluía a Servinabar, compañía con la que Cerdán presuntamente mantuvo algún vínculo según informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
En su intervención, Cerdán negó haber utilizado la tarjeta de crédito de Servinabar y comentó que compartió vivienda durante año y medio con Antxon Alonso, administrador de la empresa, aunque puntualizó que no mantenían relación societaria. «Compartíamos piso, los gastos los pagaba él y yo a partes», explicó, añadiendo: «No he tenido tarjeta de crédito de Servinabar. Es falso que se gastara dinero desde esa tarjeta».
Asimismo, respondió en relación con familiares suyos que trabajan en la firma: «Me satisface que se reconozca que trabajaban, porque algunos aseguran que no era así. ¿Es acaso delito que familiares laboren en una compañía?», señaló.
La declaración de Cerdán, que inicialmente optó por no responder, se centró en contrarrestar las aludidas menciones sobre su paso por prisión, especialmente las del portavoz de UPN, Javier Esparza.


