España vivirá en apenas 48 horas una transformación notable de un ambiente invernal a temperaturas casi propias del verano. Nueve comunidades estarán bajo aviso por viento fuerte, temporal marítimo y presencia de calima en Canarias.
La Semana Santa de 2026 presenta un escenario meteorológico marcado por contrastes que exigirán adaptaciones rápidas por parte de la población ante la rápida variabilidad atmosférica. Según la información proporcionada por Meteored, el país atraviesa una transición brusca: tras una reciente entrada de aire polar que generó un ambiente plenamente invernal, la Península se prepara para alcanzar condiciones casi veraniegas en un lapso de pocas horas. Este fenómeno, conocido como “latigazo térmico”, genera diferencias térmicas diurnas y nocturnas de hasta 20 grados en extensas zonas del interior peninsular.
La inestabilidad que dominó al inicio de la semana, con vientos fuertes y precipitaciones, pierde fuerza ante el avance de una dorsal subtropical. Este sistema de altas presiones favorecerá la estabilidad atmosférica y un aumento en las temperaturas, especialmente en el sur y el valle del Guadalquivir.
Ascenso térmico y marcada amplitud térmica
Este martes, localidades como Badajoz, Córdoba, Huelva, Murcia y Sevilla registrarán máximas que llegarán a superar los 25 ºC, con posibles aproximaciones a los 30 ºC en sectores específicos del valle del Guadalquivir. En buena parte del territorio nacional, los termómetros superarán los 20 ºC durante las horas centrales del día. Sin embargo, las temperaturas nocturnas serán frescas, con mínimas por debajo de los 10 ºC en gran parte del interior y algunas áreas costeras, confirmando así esa diferencia térmica diaria de 20 grados.
Alertas por viento, oleaje y presencia de calima
A pesar de una tendencia general hacia la estabilidad, la situación varía por regiones. Ocho comunidades autónomas están bajo avisos por rachas intensas de viento o temporal marítimo. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene nivel naranja en Baleares, Cataluña y Aragón. En el Pirineo oscense y Ampurdán (Girona), las rachas podrían alcanzar los 100 km/h, mientras que en las costas de Baleares y Cataluña las olas podrían alcanzar alturas de hasta 11 metros.
Además, hay avisos de nivel amarillo por vientos entre 70 y 90 km/h en el Sistema Central (Ávila y Segovia), la sierra de Madrid, Navarra, la ribera del Ebro en La Rioja y Castellón. Canarias es la novena comunidad en alerta, principalmente por polvo en suspensión y calima significativa. En el norte, se esperan precipitaciones débiles pero persistentes en el Cantábrico, Pirineos y el alto Ebro.
Pronóstico para Jueves Santo y cierre semanal
El miércoles continuará con una dinámica similar, con vientos fuertes en el noreste peninsular y Baleares, manteniendo el mal estado del mar. Las lluvias seguirán limitadas a la franja cantábrica y zonas pirenaicas, mientras una borrasca mediterránea podría provocar chubascos en Baleares y el este de Cataluña.
Para el Jueves Santo, se prevé un nuevo aumento en las temperaturas máximas en el sur y noreste. Ciudades como Badajoz, Huelva, Málaga y Sevilla tendrán termómetros entre 25 y 29 ºC. Las precipitaciones en el Cantábrico serán débiles y disminuirán en Baleares. Durante el fin de semana de Pascua, la dorsal subtropical se impondrá definitivamente, estabilizando el tiempo en gran parte del país, con valores generales entre 20 y 25 ºC, que se superarán en diversas zonas del sur y el interior.


