La tensión en el equipo Aston Martin ha llegado a un nivel crítico. Mientras la Fórmula 1 se encuentra en una pausa antes del Gran Premio de Japón, una radio filtrada del fin de semana pasado en China ha revelado la complicada situación del AMR26. El monoplaza, fruto de la reciente alianza con Honda, no solo presenta un bajo rendimiento, sino que sus propios pilotos lo califican como «muy difícil de conducir».
Una llamada que genera preocupación en Silverstone
Durante la sesión de clasificación en Shanghái, donde Lance Stroll terminó en la parte baja de la parrilla, el piloto canadiense expresó sin filtros su opinión a sus ingenieros. El mensaje, breve pero contundente, refleja la difícil situación actual del proyecto:
“Es el peor coche que he pilotado en toda mi vida”, manifestó Stroll por la radio tras quedar eliminado en la clasificación.
Esta no es una crítica cualquiera; es una valoración directa hacia el monoplaza desarrollado por el equipo dirigido por su padre, Lawrence Stroll. Ya durante la pretemporada, el piloto había señalado que «lo único positivo es el diseño», pero esta última declaración confirma que el AMR26 sufre problemas de base significativos.
Dos enfoques diferentes ante una situación complicada
La diferencia entre ambos pilotos es notable, tanto en pista como en sus palabras:
- Fernando Alonso: El piloto asturiano, que logró avanzar a una sorprendente Q2 con un coche limitado en China, mantiene un discurso institucional pero exigente. Ha centrado su atención en Honda, solicitando públicamente que mejoren la unidad de potencia de cara a Suzuka. Hay que recordar que Alonso no participará en los Libres 1 en Japón, siendo reemplazado por Jak Crawford.
- Lance Stroll: Ha mostrado una postura de clara frustración. Mientras Alonso aboga por la dedicación y el descanso, Stroll lanzó mensajes de desesperanza, incluso pidiendo “rezar” por posibles mejoras.
Posibles cambios en la dirección
Estos problemas técnicos llegan en paralelo a rumores sobre inestabilidad en la gestión. Se especula con la llegada de Jonathan Wheatley, tras su salida de Audi F1, como un posible elemento para revitalizar un equipo que parece haber perdido el rumbo tras las modificaciones reglamentarias previstas para 2026.
El desafío en Japón
El Gran Premio de Japón es especialmente importante, ya que representa la carrera local para Honda y un momento crucial para que Aston Martin demuestre avances. Si el AMR26 no evidencia una mejora relevante en Suzuka, la colaboración con el fabricante japonés podría experimentar dificultades antes de consolidarse durante la temporada.


