Los cinco ministros de Sumar se retiraron a una sala contigua y provocaron un retraso de dos horas en la reunión, convencidos de que no aceptarían sin condiciones.
La coalición gubernamental vivió este viernes un episodio especialmente complejo desde el inicio de la legislatura. Un Consejo de Ministros extraordinario previsto para aprobar medidas frente a las consecuencias de la guerra en Irán terminó con los cinco ministros de Sumar negándose a participar hasta que el PSOE aceptara incluir la extensión de la prórroga de los alquileres en el orden del día.
Esta postura firme, que fuentes de Sumar describen como un “acto de firmeza”, retrasó la sesión más de dos horas mientras el presidente Pedro Sánchez mantenía negociaciones directas con sus socios para evitar una ruptura en el Ejecutivo.
El origen del desacuerdo: la prórroga de los alquileres como punto imprescindible
El conflicto surgió cuando los ministros de Sumar notaron que el decreto “antiguerra” acordado por el PSOE con otros grupos no contemplaba las medidas de vivienda que consideraban indispensables. Frente a lo que calificaron como una política de decisiones ya tomadas por parte de los socialistas, tomaron la inédita decisión de mantenerse en asamblea permanente en una sala cercana al salón del Consejo.
- Perspectiva de Sumar: “El PSOE esperaba que aceptáramos sin condiciones, pero no fue así. Hemos fijado el rumbo y conseguido que Sánchez acepte una medida que antes rechazaba”.
- Respuesta del PSOE: Moncloa intentó suavizar la situación proponiendo un segundo decreto independiente, aunque advirtió que Junts y PNV probablemente lo rechazarán en el Congreso.
Sánchez califica la situación como “dinámica política” ante la sorpresa interna del PSOE
A pesar de la seriedad del plante, que motivó la intervención telefónica del ministro Félix Bolaños desde Roma, el presidente del Gobierno restó importancia al incidente ante la prensa, calificándolo con el término “dinámica política”.
Desde la facción socialista del Gobierno se intenta transmitir una imagen de normalidad y entendimiento, indicando que mostraron comprensión ante la situación complicada que atraviesa Sumar tras sus recientes derrotas electorales en Castilla y León y Aragón. No obstante, en privado, altos cargos expresan su sorpresa: “¿Por qué no se aprobaron los decretos antes del Consejo extraordinario? Parece que cedimos ante la presión”.
Una medida con vigencia limitada en el Parlamento
Sumar celebra el resultado como un logro político que refuerza su posición, pero la distribución de fuerzas en el Congreso podría dificultar su aplicación. Junts y PNV han adelantado que no respaldarán la prórroga de los alquileres, lo que deja en duda la viabilidad legal de esta medida.
Por otro lado, el decreto principal que incluye rebajas fiscales para mitigar la crisis energética ya cuenta con el apoyo de PP, ERC, Junts y PNV, quedando sin respaldo Podemos y Vox.
Análisis: ¿una estrategia de supervivencia o una actuación política?
Este episodio se produce en una semana complicada para la izquierda del PSOE, marcada por la renuncia de líderes y la falta de una estrategia común. Para varios analistas, esta acción representa un intento de Sumar por recuperar protagonismo ante sus simpatizantes, aunque también proyecta una imagen de debilidad institucional que el Partido Popular ha aprovechado para solicitar la expulsión de los ministros de Sumar del Gobierno.


