La muerte de Quentin D., de 23 años y vinculado al grupo de identidad Némésis, ha provocado una serie de acusaciones cruzadas entre la extrema derecha y la extrema izquierda en Francia. Quentin falleció el sábado como consecuencia de una agresión sufrida dos días antes en las calles de Lyon, supuestamente por integrantes de la Guardia Joven, vinculada al diputado Raphaël Arnault de La Francia Insumisa (LFI).
El hecho tuvo lugar durante una manifestación organizada por Némésis en protesta contra la conferencia de la eurodiputada de LFI, Rima Hassan, en el Instituto de Estudios Políticos (IEP). Según Alice Cordier, presidenta de Némesis, varios jóvenes, algunos con el rostro cubierto, atacaron a miembros del colectivo. Quentin quedó rezagado en el enfrentamiento y recibió golpes que le causaron una lesión cerebral irreversible, confirmada como muerte cerebral el sábado en el hospital.
Este suceso ha suscitado respuestas inmediatas de figuras políticas francesas. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, afirmó que “la violencia proviene claramente de la extrema izquierda”, mientras que el presidente Emmanuel Macron condenó la agresión y enfatizó que ninguna ideología justifica actos de asesinato, haciendo un llamado a la serenidad y moderación ciudadana.
La líder del Agrupación Nacional, Marine Le Pen, junto a su sobrina Marion Maréchal, instaron al Gobierno a tomar medidas contra las llamadas “milicias” de extrema izquierda, señalando al movimiento antifa como una amenaza que debería ser considerada organización terrorista.
Desde la izquierda, Jean-Luc Mélenchon y otros dirigentes rechazaron estas imputaciones, calificándolas de “instrumentalización política del drama de Lyon”. Por su parte, Arnault expresó su consternación y solicitó que se aclare lo ocurrido.
La fiscalía de Lyon ha abierto una investigación por “violencia agravada” y no descarta futuras detenciones. La familia de Quentin D., mediante su abogado Fabien Rajon, pidió prudencia y destacó que Quentin era un estudiante dedicado y católico practicante, “defensor de sus ideas de manera pacífica y sin antecedentes penales”, y que no formaba parte del servicio de seguridad de Némésis.


