El exfutbolista se retira del concurso tras una complicada prueba de eliminación, en una gala en la que la «Patrona» transitó desde la estrategia hacia el apoyo a la cantante de ‘OT’.
En la cuarta entrega de ‘Top Chef’ en RTVE se volvió a demostrar que la repostería exige exactitud absoluta. Después de la emotiva despedida de Mariano Peña en la emisión anterior, el programa vivió una nueva eliminación con la salida de Tote Fernández. El jurado, conformado por Paco Roncero, Eva Arguiñano y Osvaldo Gross, valoró que, a pesar de la intención correcta, la torrija presentada por el exdeportista presentaba errores técnicos imposibles de corregir, lo que le costó la continuidad frente a Roi Méndez.
La jornada estuvo marcada por un vaivén emocional centrado especialmente en la relación entre Belén Esteban y Natalia Rodríguez. Lo que inició como un choque táctico culminó en un acto de generosidad poco habitual en el formato, creando una atmósfera que fue definida como de «amor y conflicto» por los participantes.
Estrategia de la “Patrona” y la reacción emotiva de Natalia
El desencuentro surgió durante la conformación de equipos para la prueba principal. Belén Esteban, tras resultar la mejor en el reto inicial de cocina inclusiva —consistente en elaborar una tarta apta para celíacos y veganos—, ganó el derecho de formar parejas. Con inteligencia, asignó a Natalia como compañera de Toñi Salazar, quien hasta ese momento había tenido poco protagonismo culinario. Belén explicó: «Sé que eres capaz y estoy segura de que sacarás adelante la prueba», mientras Eva Arguiñano recordó la tensión existente entre ambas desde la semana pasada.
La presión y el ritmo lento de Toñi pusieron a Natalia al límite, causando que rompiera a llorar durante la elaboración. Tras recibir apoyo de sus compañeros y una crítica dura por parte de Esteban sobre su vulnerabilidad, la cantante logró recuperarse al ritmo de ‘Sobreviviré’. Sin embargo, la actividad en la cocina se tornó caótica: Luis Merlo volcó sin querer la crema de Natalia y en la confusión ella intercambió erróneamente su tarta con la de Desirée y Alejandro.
Un inesperado acto de solidaridad
A pesar del roce previo, el desarrollo de la prueba de salvación cambió la dinámica. Al observar la desventaja numérica de Natalia y Alejandro frente al equipo integrado por Tote, Roi e Ivana, Belén Esteban optó por renunciar a su inmunidad. «Vine a disfrutar y estoy cansada de estar aislada», comentó antes de unirse al grupo de la «triunfita». Este gesto fue recibido con abrazos y expresiones de agradecimiento por parte de Natalia, quien lo calificó como «el acto más generoso» visto en el programa.
El grupo liderado por la «Patrona» logró imponerse en el desafío de la Caja Negra, donde tenían que reproducir a ciegas un postre creado por Joseba Arguiñano. Su capacidad para discernir sabores y aromas les permitió superar al equipo contrario, cuya masa estaba cruda y sin sabor.
La eliminación de Tote Fernández
La decisión final quedó en manos de Ivana, Roi y Tote en una prueba decisiva centrada en la elaboración de torrijas gourmet. Mientras Ivana recibió elogios unánimes por un equilibrio de sabores impecable, los otros dos participantes cometieron errores. Tote Fernández presentó un plato con la yema cruda, una falla de inocuidad alimentaria que los jueces consideraron determinante.
Tras designar a Belén Esteban como la pastelera destacada de la semana, el jurado comunicó la eliminación de Tote, cerrando así su etapa en las cocinas de RTVE en una de las noches más significativas de esta edición.


