La alianza Washington-Rabat se fortalece ante las críticas del presidente estadounidense a la gestión de Pedro Sánchez, a quien reprocha priorizar intereses internos frente a la seguridad internacional.
La diplomacia española atraviesa una situación complicada en marzo de 2026. Según fuentes de El Confidencial, la administración de Donald Trump ha intensificado sus críticas hacia el Gobierno español, mientras que Marruecos emerge como uno de los principales beneficiarios de este distanciamiento.
El «factor Marruecos»: ¿Un socio estratégico preferente?
La preocupación en los despachos de la Moncloa no solo proviene de las declaraciones directas de Trump, sino también del posicionamiento estratégico del reino alauí. Fuentes diplomáticas indican que Rabat está aprovechando la situación de aislamiento de Sánchez en la escena internacional.
- Divergencia estratégica: Mientras Trump exige «tomar medidas contra España» debido a su limitada implicación en defensa y su postura en conflictos como el de Irán, Marruecos se consolida como un aliado confiable y activo para la Casa Blanca.
- Ventajas regionales: El análisis apunta a que Marruecos está sacando provecho de la posición vulnerable de España para avanzar en sus objetivos regionales, particularmente en temas de soberanía y gestión migratoria.
Las tres principales inquietudes de Moncloa
El artículo de Juan Fernández-Miranda destaca tres factores que están afectando al Ejecutivo español:
- Aislamiento en la Unión Europea: España pierde influencia en comparación con otros socios europeos que han logrado establecer vínculos con el trumpismo.
- Amenaza de sanciones: Existe preocupación por posibles medidas económicas o arancelarias por parte de Estados Unidos si Sánchez no revisa su postura en materia de defensa.
- Incremento del protagonismo de Rabat: La idea de que Estados Unidos podría considerar a Marruecos como su principal aliado en el Mediterráneo occidental, relegando a España.
“La política exterior se lleva a cabo buscando beneficios en la política interna”, señala una crítica destacada en el informe, reflejando el deterioro de la credibilidad internacional de España en favor de sus vecinos del sur.
Respuesta de la oposición
Desde el Partido Popular y otras formaciones opositoras califican la situación como una «falta histórica de diligencia». Acusan al Ejecutivo de permitir un deterioro en las relaciones con Estados Unidos que ha abierto la puerta para que Marruecos asuma el papel de líder regional ante Washington.


