Tras el partido contra el Benfica, el Comité de Ética ha dispuesto el cierre parcial de un sector en la grada sur inferior. La medida queda aplazada por un año, siempre que no ocurran nuevos incidentes.
El Real Madrid ha recibido una sanción disciplinaria por parte de la UEFA, afectando a la actualidad del club. El Comité de Control, Ética y Disciplina de la entidad europea ha impuesto una multa económica y la clausura parcial del Estadio Santiago Bernabéu por episodios de conductas racistas y discriminatorias de una parte de sus seguidores durante el reciente partido de la Champions League ante el Benfica.
Esta medida responde a incidentes graves registrados en la zona de animación, incluyendo la identificación y expulsión de un aficionado que realizó un saludo nazi. Este hecho activó de inmediato los protocolos de tolerancia cero de la UEFA.
Detalles de la sanción
El comunicado oficial de la UEFA detalla las siguientes acciones que deberá cumplir el club presidido por Florentino Pérez:
- Multa económica: El Real Madrid tendrá que pagar 15.000 euros.
- Cierre de localidades: Se requiere la clausura de 500 asientos situados junto a la tribuna sur inferior (zona de animación).
- Suspensión de la ejecución: La clausura no se aplicará inmediatamente, sino que queda sujeta a un periodo de prueba de un año. Esto implica que en el próximo encuentro contra el Manchester City el sector permanecerá abierto, salvo que se repitan conductas similares.
Mensaje de la UEFA: Tolerancia Cero
La resolución aclara que la sanción se debe al “comportamiento racista y/o discriminatorio” identificado en la grada sur. Con esta “suspensión cautelar”, la UEFA pretende que el propio club y su afición eliminen estas conductas desde la base, bajo la advertencia de una sanción inmediata y efectiva si se repiten hechos similares en competiciones europeas.
Este caso se enmarca dentro de una serie de controversias relacionadas con el racismo en los estadios españoles, un asunto que ha ganado importancia en la agenda pública en 2026 y que ahora coloca al Real Madrid bajo una estricta vigilancia por parte de la UEFA.


