Los representantes del PP por Ceuta eligen obedecer a Génova antes que a los ciudadanos que los votaron, mientras Juan Vivas se mantiene firme en defensa de los intereses de la ciudad.
La entrada en vigor del decreto del Gobierno central que regula el reparto de menores migrantes no acompañados entre comunidades autónomas ha destapado una fractura política en Ceuta. Mientras Juan Jesús Vivas Lara, presidente de la Ciudad Autónoma y del PP ceutí, ha defendido con firmeza los intereses locales, el diputado Javier Celaya y los senadores Abdelhakim Abdeselam y Cristina Díaz Moreno han preferido alinearse con la estrategia nacional de Alberto Núñez Feijóo, aunque eso suponga perjudicar a la ciudad que representan.

Vivas, frente a la dejadez de sus parlamentarios
Vivas lleva meses alertando de la saturación en los centros de acogida y reclamando solidaridad territorial. Ceuta, recuerda, no puede asumir en solitario la presión migratoria y necesita el respaldo de las comunidades autónomas para dar una respuesta digna a los menores no acompañados.
Su postura choca con la de Celaya, Abdeselam y Díaz, que se han plegado a las órdenes de Génova y al interés del PP nacional: desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez a cualquier precio, incluso si eso significa condenar a Ceuta a seguir desbordada.
Críticas de “deslealtad” y “abandono”
Cada vez más voces en la ciudad hablan de “traición” y “deslealtad” por parte de los parlamentarios ceutíes. En lugar de ser los portavoces de las necesidades de Ceuta en Madrid, acusan a Celaya, Abdeselam y Díaz de convertirse en simples ejecutores de la estrategia política de Feijóo, que persigue debilitar al Ejecutivo central con la mirada puesta en La Moncloa.
El contraste con Vivas es absoluto: mientras el presidente ceutí ha hecho de la lealtad institucional una seña de identidad, defendiendo siempre a la ciudad en asuntos sensibles como la migración, sus diputados y senadores han priorizado intereses partidistas y personales por encima del mandato que recibieron de los ciudadanos.
La realidad: Ceuta al límite
Los datos son incontestables. Ceuta está desbordada, con unos recursos de acogida que no dan abasto y con menores en situación de vulnerabilidad extrema. El decreto del Gobierno ofrecía un respiro a la ciudad, pero la oposición del PP nacional, respaldada por los parlamentarios ceutíes, amenaza con prolongar el colapso.
Vivas, la excepción dentro del PP
En este contexto, la figura de Juan Jesús Vivas emerge como la de un dirigente que no duda en anteponer el interés de su ciudad a las consignas de partido. Aunque aislado dentro de su formación, su voz se ha convertido en referente de responsabilidad y compromiso frente al tacticismo político de sus compañeros de filas.

¿lealtad a Ceuta o a Génova?
La posición de Celaya, Abdeselam y Díaz Moreno ha quedado en evidencia: han preferido cuidar su relación con Feijóo y blindar su futuro político en el PP antes que defender a los ceutíes que los eligieron. Han dado la espalda a su tierra en un momento crítico, cuando Ceuta más necesita voces firmes en Madrid. Frente a esa renuncia, la figura de Juan Vivas se alza como ejemplo de lealtad institucional y compromiso real con los ciudadanos. La pregunta es clara: ¿a quién sirven los parlamentarios del PP por Ceuta, a su ciudad o a los despachos de Génova?
