Desde Londres, el presidente ucraniano advierte que la intención de Rusia no se limitará a Ucrania y busca imponer un «modelo de vida distinto» a nivel mundial. Rechaza firmemente cualquier alto el fuego que implique cesiones importantes de territorio.
En un mensaje contundente con motivo del cuarto aniversario del comienzo de la invasión a gran escala, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha elevado la alerta internacional a un nivel sin precedentes. Durante una entrevista concedida a la BBC, el líder ucraniano afirmó que la III Guerra Mundial no es un riesgo lejano, sino una realidad que Vladímir Putin ya ha desencadenado.
Una disputa por el orden global
Para Zelenski, el conflicto supera las fronteras nacionales. Señala que el Kremlin no solo pretende anexar territorios, sino cambiar por la fuerza la estructura internacional y modificar el modo de vida elegido por las sociedades democráticas.
«La cuestión ya no es si ocurrirá una guerra mundial, sino qué extensión territorial podrá alcanzar Putin y cómo pararlo. Frenarlo ahora representa una victoria para toda la comunidad internacional», afirmó el mandatario.
El rechazo al cese de hostilidades condicionado
El presidente ucraniano ha expresado con claridad su oposición a las propuestas de Moscú para suspender los combates. Putin demanda la retirada de Ucrania de áreas estratégicas que Rusia no ha logrado tomar en batalla, a pesar de haber sufrido numerosas bajas.
- Integridad territorial: Zelenski rechaza ceder el 20 % de la región de Donetsk y partes de Jersón y Zaporiyia.
- Riesgo de división social: Advierte que abandonar a cientos de miles de personas bajo control ruso podría fracturar de manera irreversible la sociedad ucraniana.
- Capacidad de rearme: Zelenski asegura que cualquier concesión permitiría a Rusia recuperarse. Mientras algunos aliados calculan que Moscú tardaría cinco años en rearmarse, el presidente ucraniano estima que en apenas dos años Putin estaría preparado para lanzar un nuevo ataque en Europa.
La propuesta de Zelenski: Presión constante
Ante la perspectiva de un conflicto global inminente, la única respuesta viable para Kiev es mantener una presión militar y económica sostenida. Zelenski insiste en que ceder ante el Kremlin hoy solo aseguraría un enfrentamiento mayor en el futuro y urge a Occidente a mantener el envío de apoyo y suministros.
«No soy un dictador ni inicié esta guerra», recordó para enfatizar el carácter democrático de su resistencia. Destacó que Ucrania es actualmente el único freno que separa a Europa de un enfrentamiento directo con la expansión de Rusia.


