REVELLIN DE CEUTA
Confundir cultura con religión ha convertido a Ceuta en la capital mundial del politeísmo, saltándonos preceptos y convirtiendo la fe en una cuestión de promoción política.
Así lo ha entendido Juan Jesús Vivas Lara, que como un mercader del templo utiliza la religión como propaganda, sin saber en qué consiste su fe y confundiendo al resto de los ciudadanos. Hipocresía.
Es sencillo, se monta una convidá aprovechando una celebración ajena al político de turno, se disponen las viandas y se llama a los medios. El resto es la magia infantiloide que ensombrece la ciudad, que se ha convencido de una falsa convivencia y que sólo acude si la cuenta está pagada.
Porque detrás de tanto acto político sólo hay una mezquindad absoluta, que es capaz de poner fotos de Vivas comulgando (literal) o bailando con «agregadas» de consejerías que no saben ni qué celebran. Seguramente, ellas son parte de esa amalgama de afines que han ido entrando en veinticinco años de ruina continuada.
Pero sí, ayer dejaste claro que tú eres capaz de arrastrarte y ver cómo sonríen todos cuando todo es gratis. La dignidad se vende en Ceuta a base de dinero público, que debería ser utilizado en mejores causas y se tira para seguir vendiendo la Ceuta de cartón piedra.
Por cierto, a ver qué día es la prensa local capaz de no bailarle el agua a Vivas y pone un poco de cordura ante tanto disparate. Eso sí, será el día que les falte la subvención y tengan que sacar las uñas -mientras tanto- es mejor darle cobertura a un PP con cara de PSOE y seguir disfrutando de las bondades municipales.


