El presidente de Vox ha calificado de «inaceptables» las mofas realizadas por el mandatario estadounidense hacia la jefa del Gobierno italiano y le ha advertido, a pocos días de la cumbre de la OTAN: «Está cometiendo un error».
Una ruptura sin precedentes en la política exterior de Vox
Se produce un cambio significativo en la política internacional de la derecha conservadora transatlántica. Este martes, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha realizado su primera crítica pública importante contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El motivo está relacionado con las que Abascal considera «descalificaciones inaceptables» y burlas por parte del empresario neoyorquino hacia la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, aliada clave de Vox en Europa.
En una entrevista en el espacio La mirada crítica de Telecinco, Abascal ha roto su habitual apoyo incondicional al movimiento MAGA (Make America Great Again) para establecer un límite respecto al respeto soberano. «Un aliado no debe tratar a sus socios como subordinados. Está equivocado», ha afirmado con claridad, marcando una distancia sin precedentes con Washington.
La causa del desencuentro: la imagen del G7 y la propuesta de «alejamiento»
La rivalidad entre Donald Trump y Giorgia Meloni se ha intensificado justo antes del inicio de la cumbre de la OTAN en Turquía. El intercambio de reproches se ha intensificado tras varias provocaciones del líder republicano mediante sus redes sociales:
- La broma de Trump: El presidente estadounidense ironizó sobre la posibilidad de imponer una «orden de alejamiento» contra Meloni, haciendo alusión a una expresión de la mandataria italiana en una fotografía antigua. Además, confesó de manera condescendiente que en la última reunión del G7 accedió a posar con ella «por compasión» ante sus insistencias.
- El trasfondo estratégico: El verdadero conflicto entre Washington y Roma no es solo personal, sino político. Meloni ha cuestionado abiertamente las recientes operaciones militares y de inteligencia del Gobierno de Trump en Irán, lo que provocó la reacción airada del presidente norteamericano.



