Naser Burita asegura la «plena disposición» de Rabat para el retorno de adultos irregulares y menores sin acompañantes, aunque atribuye los retrasos a «obstáculos y controversias internas en España».
NUEVA YORK.— Durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo marroquí, Naser Burita, celebraron este jueves un encuentro importante para tratar la crisis migratoria en Ceuta. La reunión tuvo lugar más de cincuenta días después de la entrada masiva ocurrida el 30 de julio, centrando la atención en acelerar la devolución de migrantes en situación irregular que residen en la ciudad autónoma y no califican para protección internacional.
En la sede de la ONU, la diplomacia marroquí reafirmó su compromiso de «colaboración total» con el Ejecutivo español. Albares, por su parte, destacó la continuidad de los contactos entre ambos países —casi diarios con Burita— y remarcó la intención de España de fortalecer una relación fundamentada en «el respeto a la soberanía, la integridad territorial y los principios de la declaración conjunta de 2022».
Marruecos responsabiliza a la burocracia y a la política española de las demoras
A pesar de las garantías expresadas durante la negociación, el jefe de la diplomacia marroquí fue claro ante la prensa cuando le preguntaron por las razones por las cuales no se han concretado las devoluciones de adultos y menores no acompañados.
«Si los migrantes no han regresado, la pregunta debe dirigirse a España, no a Marruecos. No es Marruecos quien realiza las devoluciones», afirmó Burita.
El ministro marroquí destacó que la voluntad de Rabat es «nítida» y atribuyó la paralización de los retornos a «controversias, situaciones, obstáculos, guiones y dificultades españolas» que no guardan relación alguna con la voluntad de su Gobierno. Además, calificó de «lamentable» que ciertos políticos españoles utilicen la crisis de Ceuta para efectuar «aclamaciones infundadas e insultos» contra Marruecos, señalando que la relación vecinal no debe gestionarse a través de «escaladas verbales ni reproches sin base».
La deficiencia en el control fronterizo marca las declaraciones de Sánchez
La actuación durante el cruce masivo del 30 de julio también fue tema central en las declaraciones del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, presente en la cumbre en Nueva York.
En una entrevista con la cadena CNN, Sánchez indicó con firmeza que «es evidente que el sistema de control fronterizo marroquí falló» el día de la entrada masiva, por lo que el Gobierno español ha solicitado a Rabat explicaciones y acciones concretas. En su valoración ante la prensa, el presidente aclaró que estas críticas no representan una ruptura en las relaciones bilaterales, argumentando que la postura española es coherente: reconocer a Marruecos como un socio colaborador, sin dejar de señalar los errores puntuales que se produjeron en la frontera.
Asimismo, durante su intervención en la Asamblea General, Sánchez defendió la soberanía española sobre Ceuta y destacó la actitud de la población ceutí, asegurando que están afrontando una de las mayores crisis migratorias recientes «con respeto a la ley y de forma digna».



