El empresario Juan Goñi reclama un cambio de modelo para que la ciudad deje de depender de las ayudas y consiga atraer inversión privada y actividad económica estable
Ceuta afronta una nueva etapa tras las semanas de mayor presión migratoria vividas en la ciudad. Para el empresario ceutí Juan Goñi, la respuesta no puede limitarse a reforzar la frontera o aumentar las ayudas públicas.
Goñi defiende que ambas medidas son necesarias, pero considera que no constituyen por sí mismas un proyecto de futuro para Ceuta. A su juicio, la ciudad necesita atraer empresas, inversión y empleo estable.
En su análisis, el empresario pone el foco en la situación económica de Ceuta. Señala una renta por habitante inferior a la media nacional y una elevada tasa de desempleo como síntomas de un problema estructural.
La clave, sostiene, está en conseguir que nuevas empresas decidan instalarse en la ciudad.
La inversión como motor de cambio
Goñi considera que una empresa que se establece en Ceuta genera un efecto que va mucho más allá de la propia actividad empresarial.
Supone contratar trabajadores, pagar cotizaciones, recurrir a proveedores locales y generar actividad económica. Además, si la empresa permanece en la ciudad, contribuye a crear una estructura económica más estable.
Por eso, plantea superar el modelo basado exclusivamente en ayudas para afrontar las dificultades de cada ejercicio.
“Ceuta necesita inversión, no solo auxilio” resume la tesis de la tribuna.
Seguridad y economía deben avanzar juntas
La situación fronteriza también ocupa un lugar destacado en el planteamiento del empresario.
Reforzar la frontera resulta imprescindible para evitar que una crisis como la vivida vuelva a repetirse. Sin embargo, Goñi advierte de que la seguridad, por sí sola, no genera actividad económica.
Del mismo modo, las ayudas de emergencia permiten afrontar situaciones extraordinarias. Pero, según su análisis, no solucionan los problemas estructurales que arrastra la ciudad.
La cuestión de fondo pasa, por tanto, por determinar qué modelo económico quiere Ceuta para los próximos años.
La crisis migratoria ha puesto a prueba los servicios públicos, la seguridad y la capacidad de respuesta de la ciudad. Ahora, el debate comienza a desplazarse también hacia las consecuencias económicas y hacia las medidas necesarias para fortalecer el tejido productivo.
La conclusión de la tribuna es directa: Ceuta necesita dejar de limitarse a resistir las crisis y empezar a construir las condiciones necesarias para atraer inversión, crear empleo y generar oportunidades.


