El Equipo Pegaso elimina la amenaza de los ‘narcodrones’ y asegura la frontera con tecnología avanzada durante todo el día.
CEUTA.– La vigilancia del espacio aéreo en Ceuta se ha intensificado notablemente. Desde 2020, cuando comenzó la pandemia, la Guardia Civil ha incautado más de 500 drones que se empleaban para el tráfico de drogas y la introducción de objetos ilegales. Este esfuerzo está liderado por el Equipo Pegaso, unidad especializada en gestión aeronáutica y seguridad dentro de la Guardia Civil.
Las organizaciones criminales aprovecharon las limitaciones de movilidad durante la crisis sanitaria para aumentar el uso de drones y evadir los controles terrestres. Sin embargo, se enfrentan a una supervisión constante, bajo una política de tolerancia cero en una de las áreas más estratégicas de Europa.
Un espacio aéreo protegido: La zona LER-12
La peculiar geografía de Ceuta requiere un control preciso. La totalidad de la ciudad autónoma está clasificada como zona restringida LER-12, un espacio aéreo custodiado por el Ministerio de Defensa.
«En el espacio aéreo de Ceuta no se permite ningún vuelo sin autorización expresa», explica el sargento primero Larbi Elsain Hicho.
Esto implica que cualquier operación de drones, ya sea con fines recreativos o profesionales, necesita un permiso oficial del Ministerio de Defensa. Cualquier aeronave no autorizada es detectada de manera inmediata y automática.
Tecnología avanzada contra el crimen organizado
Para enfrentar el uso de los llamados «narcodrones», el Equipo Pegaso, junto a agentes especializados de varias unidades, utiliza un sistema tecnológico activo las 24 horas, todos los días:
- Radares con detección continua: Monitorean en tiempo real todo el espacio aéreo urbano y costero.
- Equipos portátiles de localización: Facilitan el rastreo de señales en zonas de difícil acceso.
- Sistemas de bloqueo por radiofrecuencia: Permiten neutralizar y controlar drones no autorizados durante el vuelo.
Esta vigilancia se enfoca especialmente en la frontera y en infraestructuras sensibles, como el Centro Penitenciario de Ceuta, un lugar recurrente donde las mafias intentan introducir drogas, teléfonos móviles y cargadores.
Drones aliados: Alerta anticipada en la frontera
El uso de drones no solo es exclusivo de actividades ilegales. La Guardia Civil ha incorporado esta tecnología como una herramienta esencial para la seguridad terrestre.
La vigilancia aérea ofrece un sistema de alerta anticipada en la zona fronteriza. Al detectar con antelación la presencia de grupos o movimientos inusuales en áreas boscosas, el mando policial puede planificar estrategias, aumentando la eficacia y seguridad de los agentes en el terreno.
De la interceptación a la acción judicial
El trabajo del Equipo Pegaso continúa después de la captura del dron, activando un proceso judicial estrictamente establecido:
- Confiscación de la carga: Se retiran las sustancias estupefacientes u objetos ilegales.
- Análisis forense: Los equipos de Policía Judicial realizan toma de huellas y examinan los componentes electrónicos del dispositivo.
- Rastreo del origen: Se investigan los datos de vuelo para identificar el punto de partida y responsables de la operación.
Aunque las operaciones nocturnas suponen un reto —ya que los delincuentes utilizan la oscuridad y la vegetación para ocultarse—, el control aéreo en Ceuta se mantiene eficaz. La cifra superior a 500 drones interceptados desde 2020 demuestra la efectividad de esta unidad especializada frente al narcotráfico.



