26.2 C
Ceuta
martes, septiembre 1, 2026
Publicidadspot_img
InicioActualidadCUMPLIR LA LEY Y ACABAR CONDENADAS

CUMPLIR LA LEY Y ACABAR CONDENADAS

Mabel Deu y Salvadora Mateos, condenadas por una decisión adoptada en plena crisis migratoria: ¿qué habría hecho hoy Alberto Gaitán?

Hay episodios de la historia reciente de Ceuta que deberían ser analizados con perspectiva y, sobre todo, sin olvidar quiénes tuvieron que tomar decisiones cuando la ciudad se encontraba al límite.

En mayo de 2021, Ceuta sufrió una entrada masiva de personas procedentes de Marruecos. Entre ellas había miles de menores que quedaron bajo responsabilidad de las administraciones españolas.

En aquel contexto, Mabel Deu, entonces consejera de Presidencia de la Ciudad Autónoma, y Salvadora Mateos, delegada del Gobierno en Ceuta, participaron en el proceso para devolver a Marruecos a menores que habían entrado en la ciudad.

Aquella actuación terminó en los tribunales y ambas responsables fueron posteriormente condenadas.

El caso plantea una pregunta incómoda: ¿qué deben hacer los responsables políticos cuando se encuentran ante una crisis extraordinaria y consideran que están actuando para recuperar el control de la situación y cumplir con sus obligaciones institucionales?

La diferencia entre estar en primera línea y mirar desde el despacho

Mabel Deu y Salvadora Mateos estaban en primera línea.

Tenían que tomar decisiones mientras Ceuta afrontaba una situación excepcional y mientras las instituciones intentaban gestionar la llegada masiva de menores.

Hoy la situación vuelve a poner a prueba a las instituciones ceutíes.

Y en este escenario cobra especial relevancia la figura del actual consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán.

Gaitán ocupa actualmente una posición desde la que podía haber planteado actuaciones dentro de sus competencias para afrontar la situación y defender institucionalmente los intereses de Ceuta.

La cuestión política, por tanto, es inevitable:

¿Por qué quienes gobernaban en 2021 tuvieron que tomar decisiones en primera línea y asumir posteriormente sus consecuencias, mientras que quienes gobiernan ahora disponen de la experiencia de aquella crisis para actuar de otra manera?

La lección que dejó 2021

La historia de Deu y Mateos debería haber dejado una enseñanza fundamental: cuando una crisis migratoria alcanza dimensiones extraordinarias, las administraciones necesitan coordinación, instrucciones claras y seguridad jurídica.

No basta con pedir a los responsables públicos que actúen.

También hay que proporcionarles las herramientas necesarias para hacerlo.

Y ahí es donde la responsabilidad política del presente adquiere importancia.

Alberto Gaitán podía haber actuado.

Podía haber impulsado iniciativas, exigir coordinación entre administraciones, reclamar respuestas al Gobierno de España y defender desde sus competencias una posición firme de la Ciudad ante una situación que afecta directamente a la seguridad, los servicios públicos y la convivencia.

No se trata de afirmar que Gaitán tuviera que repetir exactamente lo ocurrido en 2021.

Se trata de preguntarse si, teniendo detrás la experiencia de lo sucedido con Deu y Mateos, el Gobierno de Ceuta ha aprendido realmente la lección.

¿Quién protege a quienes gobiernan?

El caso de Mabel Deu y Salvadora Mateos también abre un debate sobre la responsabilidad de las administraciones.

Porque si una responsable pública actúa siguiendo decisiones, instrucciones o criterios institucionales y años después acaba condenada, la pregunta no puede limitarse a determinar quién ejecutó materialmente una actuación.

También hay que analizar quién tomó las decisiones, qué asesoramiento jurídico existía, qué instrucciones recibieron las responsables y qué respaldo institucional tuvieron.

Ceuta no puede permitirse que sus responsables públicos tengan miedo a tomar decisiones cuando la situación lo exige.

Pero tampoco puede aceptar que la excepcionalidad se convierta en una excusa para ignorar la ley.

Ese equilibrio es precisamente el que corresponde garantizar a quienes gobiernan.

Y hoy, con Alberto Gaitán al frente de Presidencia y Gobernación, la ciudadanía tiene derecho a exigir respuestas.

Porque Mabel Deu y Salvadora Mateos ya conocen el precio de tomar decisiones en una crisis.

Ahora corresponde a quienes gobiernan demostrar que han aprendido de aquel episodio.

La pregunta queda sobre la mesa:

Si Alberto Gaitán tenía capacidad para actuar ante la situación actual, ¿por qué no lo hizo con la misma contundencia que se exigió a quienes estuvieron al frente de la crisis de 2021?

Ceuta merece una respuesta.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

LO ÚLTIMO