Mohamed Mustafa, líder del partido Ceuta Ya!, cuestiona que únicamente dos empleados realizan la limpieza en las arterias principales de la barriada, en comparación con los 14 asignados al centro. El consejero Alejandro Ramírez refuta estas afirmaciones y asegura que el servicio en la periferia es incluso más intenso que en otras áreas de la ciudad.
La limpieza callejera y la recogida de residuos en las barriadas Príncipe Alfonso, Príncipe Felipe y Arcos Quebrados han reavivado el debate durante la sesión de control al Gobierno. Ceuta Ya!, representado por Mohamed Mustafa, ha señalado un supuesto incumplimiento de los planes de limpieza en estas zonas, una acusación que Alejandro Ramírez, responsable del área, ha rechazado enfáticamente.
Ceuta Ya! califica el plan aprobado de «inexistente»
En abril de 2025, el Pleno aprobó a propuesta de Ceuta Ya! un plan específico para mejorar la limpieza en estas barriadas. No obstante, Mohamed Mustafa considera que dicho acuerdo no se ha materializado. «A un año de su aprobación, la situación permanece igual; las barriadas siguen mostrando signos de abandono», declaró el líder localista, afirmando que no hay evidencias de las mejoras anunciadas por la empresa pública Servilimpce.
Su crítica se basa en una comparación de recursos que considera desproporcionada. Según los datos presentados, de una plantilla total de 500 empleados, apenas dos operarios trabajan en el turno matutino para limpiar las principales calles del Príncipe y Arcos Quebrados, frente a los 14 asignados al centro de la ciudad. «En el Príncipe el baldeo ocurre solo una vez cada 15 días, en contraste con la zona donde reside el señor Vivas, que se limpia diariamente», señaló Mustafa, acusando al Ejecutivo de gestionar una ciudad con servicios diferenciados.
Respuesta del Gobierno ante las críticas
Por su parte, Alejandro Ramírez mostró su sorpresa ante las reclamaciones y defendió que el servicio en el área está reforzado. Explicó que hay un equipo que trabaja en doble turno encargado del barrido y la recolección de enseres y escombros, complementado con un servicio de hidrolimpieza activo tanto por la mañana como por la tarde.
«En comparación con otras partes de la ciudad, el servicio en el Príncipe dispone de mayor intensidad y recursos», afirmó el consejero. Además, acusó a Mustafa de intentar revivir una división política basada en una supuesta desigualdad territorial. Según Ramírez, el feedback recibido por parte de los habitantes es positivo y difiere considerablemente de la percepción de abandono que presenta la oposición.
Desafíos en la limpieza de callejones
El Ejecutivo reconoció una dificultad significativa: la limpieza en los callejones estrechos de la barriada. Ramírez admitió que la recogida en estas áreas resulta compleja y debe realizarse manualmente. Asimismo, anunció que la Consejería está trabajando en desarrollar una solución técnica que facilite la labor de los empleados y mejore la experiencia de los residentes, atendiendo una solicitud histórica de la comunidad.
Intercambio de críticas
El debate aumentó en intensidad cuando Mustafa calificó a Ramírez de emplear artimañas para ocultar deficiencias en los servicios públicos. El líder de Ceuta Ya! insistió en que la situación real de las calles no puede ser maquillada con documentos y reclamó acciones concretas y mayor maquinaria para equiparar la periferia con el centro urbano.
Ramírez concluyó invitando a la formación localista a revisar el plan laboral de Servilimpce para confirmar los cuadrantes y el número de empleados, destacando que el compromiso del Gobierno con la barriada es absoluto.


