Ahmed, de 16 años, asegura que fue golpeado por militares y agentes de la Guardia Civil antes de ser entregado a las autoridades marroquíes: «Les decía que tenía papeles y me pegaban en la cabeza»
Un menor de 16 años que llevaba casi dos años bajo la tutela de la Ciudad Autónoma de Ceuta habría sido expulsado a Marruecos durante la madrugada del 10 al 11 de septiembre, en un operativo en el que, según su propio testimonio, participaron militares y agentes de la Guardia Civil.
El caso ha sido denunciado ante los tribunales por la Fundación Raíces, cuyos servicios jurídicos han presentado un recurso contencioso-administrativo contra la Delegación del Gobierno en Ceuta al considerar que la devolución se habría producido sin seguir el procedimiento legal previsto para un menor tutelado por la Administración española.
La Cadena SER ha localizado al adolescente en el norte de Marruecos, donde permanece junto a su familia. El menor, identificado con el nombre ficticio de Ahmed para proteger su identidad, reclama regresar a Ceuta y asegura que nunca debió ser expulsado.
«Quiero volver a Ceuta porque no he hecho nada malo, tengo derechos. No tenían que haberme echado a Marruecos, tengo papeles», afirma.
«Les insistía en que tenía papeles y me pegaron en la cabeza»
Según el relato recogido por la Cadena SER y posteriormente incorporado al recurso presentado por sus abogadas, Ahmed se encontraba en la zona del puerto de Ceuta junto a otros tres jóvenes y un adulto cuando fue retenido por un grupo de militares.
El menor habría explicado a los militares que estaba acogido en un centro de protección de la Ciudad Autónoma y que disponía de documentación que acreditaba su situación legal en España.
Siempre según su testimonio, pidió en repetidas ocasiones que le permitieran llamar al centro donde estaba acogido para que sus responsables pudieran confirmar su identidad y situación.
Afirma que sus peticiones fueron ignoradas y que recibió golpes en la cabeza y en la espalda.
«Les decía en español: “Tengo papeles, lo puedes comprobar” y me pegaban en la cabeza», relata.
El adolescente sostiene además que posteriormente llegaron dos patrullas de la Guardia Civil y que los agentes lo trasladaron hasta el paso fronterizo del Tarajal.
Casi dos años bajo tutela de la Ciudad
Uno de los elementos centrales de la denuncia es la situación administrativa del menor.
Según la documentación que, de acuerdo con la información publicada por la SER, ha podido ser examinada, Ahmed llegó a Ceuta en diciembre de 2024, cuando tenía 14 años, y pasó a estar bajo la protección del Área de Menores de la Ciudad Autónoma.
Durante este tiempo estuvo escolarizado y pasó por diferentes centros de protección. En los últimos meses residía en un centro gestionado por la Fundación SAMU.
La Fundación Raíces sostiene que, por tanto, no se trataría de un menor recién llegado a Ceuta, sino de un adolescente que llevaba aproximadamente dos años integrado en el sistema de protección de la Ciudad.
Por ello, sus abogadas consideran especialmente grave que pudiera haber sido entregado a Marruecos sin que, según denuncian, existiera una resolución formal de repatriación, expulsión o reagrupación familiar.
Raíces denuncia una posible vulneración de derechos fundamentales
El recurso presentado ante los juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Ceuta sostiene que la Delegación del Gobierno habría procedido a la entrega material del menor a las autoridades marroquíes sin seguir el procedimiento legal establecido.
Las letradas califican la actuación denunciada como una actuación «por vía de hecho» y sostienen que se habrían vulnerado derechos fundamentales del adolescente.
Entre las cuestiones denunciadas figuran la supuesta privación de libertad, la falta de asistencia letrada, la indefensión del menor y el riesgo para su integridad física y moral.
La Fundación Raíces solicita por ello que se adopten medidas para facilitar el regreso inmediato del adolescente a España y la restitución de sus derechos.
Piden las grabaciones de las cámaras del Tarajal
Uno de los elementos probatorios solicitados por la defensa son las imágenes de las cámaras de videovigilancia existentes en la zona del Tarajal.
Las abogadas reclaman que la Guardia Civil aporte las grabaciones correspondientes a la madrugada en la que se produjeron los hechos, tanto de la frontera como de la zona del puerto donde, según el relato del menor, fue inicialmente retenido.
La petición tiene carácter urgente debido al sistema de conservación de estas imágenes y al riesgo de que puedan ser eliminadas una vez transcurrido el periodo de almacenamiento.
Raíces pretende que las grabaciones permitan determinar qué agentes participaron en la actuación y comprobar la versión ofrecida por el adolescente.
El relato sobre la entrega en la frontera
Según la reconstrucción incluida en la demanda, Ahmed se habría resistido a abandonar el vehículo cuando comprendió que iba a ser entregado a Marruecos.
El menor sostiene que uno de los agentes lo agarró del brazo y lo obligó a salir del vehículo para conducirlo hasta el punto de entrega.
La demanda afirma además que, una vez en la zona fronteriza, un agente de la Guardia Civil habría entregado unos «grilletes de lazo» a un militar marroquí, que posteriormente habría inmovilizado al menor.
Estos extremos deberán ser objeto de investigación y comprobación judicial.
Horas después, la familia de Ahmed recibió una llamada telefónica en la que se le comunicó que el menor se encontraba en Marruecos, en una instalación policial situada al otro lado de la frontera.
El adolescente fue posteriormente puesto en libertad y regresó a la vivienda familiar.
La Ciudad deberá aportar el expediente del menor
La Fundación Raíces también solicita que la Ciudad Autónoma aporte al procedimiento toda la documentación relativa a la situación del adolescente.
Entre otros documentos, reclama la resolución de tutela o guarda, la autorización de residencia y la información sobre la tarjeta de identidad de extranjero del menor.
Estos documentos podrían resultar determinantes para esclarecer si Ahmed continuaba formalmente bajo la tutela de la Administración ceutí cuando fue entregado a las autoridades marroquíes.
Un caso que llega a los tribunales
La Fundación Raíces recuerda que ya intervino en los procedimientos judiciales relacionados con las devoluciones de menores producidas en Ceuta en agosto de 2021.
En este nuevo caso, la entidad considera que existen elementos suficientes para reclamar una investigación judicial sobre lo ocurrido y determinar las responsabilidades que pudieran derivarse.
La versión de Ahmed y las acusaciones formuladas por sus representantes legales deberán ser contrastadas con la documentación oficial, las grabaciones de seguridad y las explicaciones que puedan aportar las administraciones y los agentes implicados.
Mientras tanto, el menor permanece en Marruecos y mantiene su petición de regresar a Ceuta.
«Yo tendría que estar en Ceuta», insiste Ahmed.
He dejado las acusaciones y los hechos controvertidos atribuidos a sus fuentes y he evitado presentar como hechos probados las supuestas agresiones o la ilegalidad de la expulsión, ya que el asunto está judicializado.



