Washington plantea eliminar la referencia al referéndum en el nombre de la misión de la ONU y convertirla en una operación política, una iniciativa que el Frente Polisario rechaza y que podría poner en riesgo el proceso de paz.
Estados Unidos propone que el plan de autonomía presentado por Marruecos bajo su soberanía se convierta en la única base para resolver el conflicto del Sáhara Occidental. Así se recoge en un primer borrador de resolución sobre la renovación del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), distribuido entre los miembros del Consejo de Seguridad, según ha informado la agencia EFE.
El documento estadounidense considera que la autonomía bajo soberanía marroquí constituye «la única solución viable» y plantea que la propuesta de Rabat sea la única referencia para las futuras negociaciones entre las partes.
La iniciativa supone un nuevo paso en el debate internacional sobre el futuro del territorio, cuya situación permanece sin resolver desde hace décadas. El Consejo de Seguridad debe pronunciarse antes de finalizar octubre sobre la continuidad de la misión de Naciones Unidas, con una votación prevista para el próximo 30 de octubre.
Estados Unidos plantea cambiar el nombre de la misión de la ONU
Uno de los elementos más significativos del borrador es la propuesta de modificar la denominación de la Minurso. Washington plantea que pase a llamarse Misión de las Naciones Unidas para una Solución Política en el Sáhara Occidental (Minuso), suprimiendo la referencia explícita al referéndum que figura en su nombre actual.
Además, el texto contempla que la misión deje de tener un mandato de mantenimiento de la paz en un plazo de seis meses y continúe como una misión política especial entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de 2027.
Estas propuestas están recogidas en un primer borrador que todavía puede experimentar modificaciones antes de su votación definitiva en el Consejo de Seguridad.
La resolución necesitará al menos nueve votos favorables de los quince miembros del órgano y no podrá ser aprobada si alguno de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— ejerce su derecho de veto.
El Frente Polisario amenaza con abandonar el proceso de paz
La propuesta estadounidense ha provocado el rechazo del Frente Polisario. Su representante ante Naciones Unidas, Sidi M. Omar, advirtió en una carta dirigida a la presidencia del Consejo de Seguridad de que, si el borrador sale adelante sin «cambios sustanciales y significativos», el movimiento no tendrá otra alternativa que desvincularse del proceso de paz en su conjunto.
La posición del Polisario refleja su oposición a una resolución que sitúe la autonomía marroquí como única base de las negociaciones, en detrimento de otras fórmulas para determinar el futuro del territorio.
El conflicto mantiene así abierto el desacuerdo sobre el ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y sobre el marco político en el que deben desarrollarse las negociaciones.
Un referéndum pendiente desde 1991
La Minurso fue desplegada por Naciones Unidas en 1991, en el marco de un plan de arreglo que contemplaba la celebración de un referéndum para que la población del Sáhara Occidental decidiera el futuro del territorio. Sin embargo, la consulta nunca ha llegado a celebrarse.
En la resolución aprobada el año pasado, el Consejo de Seguridad prorrogó por un año el mandato de la misión y pidió a las partes que negociaran tomando como referencia la propuesta de autonomía marroquí. El texto defendía entonces la búsqueda de «una solución política mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui».
El nuevo borrador estadounidense introduce un planteamiento más restrictivo al proponer que la iniciativa de Marruecos sea la única base de las negociaciones.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, instó en un informe publicado el pasado 1 de octubre a las partes a negociar de buena fe bajo los auspicios de su enviado personal, Staffan de Mistura, y a explorar la posibilidad de una autonomía genuina para la población del Sáhara Occidental.
La votación del 30 de octubre, clave para el futuro de la misión
La próxima decisión del Consejo de Seguridad será determinante para conocer el rumbo que adoptará Naciones Unidas en el conflicto. La votación no solo afectará a la renovación del mandato de la Minurso, sino también al marco político que la comunidad internacional pretende impulsar para alcanzar una solución.
La propuesta de Washington sitúa la autonomía marroquí en el centro de ese proceso, mientras que el rechazo del Frente Polisario evidencia las dificultades para alcanzar un consenso sobre las condiciones de una negociación.
El resultado de la votación y los posibles cambios que se introduzcan en el borrador permitirán comprobar hasta qué punto el Consejo de Seguridad respalda este nuevo planteamiento y qué papel continuará desempeñando Naciones Unidas en la búsqueda de una solución al conflicto del Sáhara Occidental.


