El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta reclama a INGESA el mismo espacio de interlocución que al resto de colegios profesionales y cuestiona los datos ofrecidos sobre la presión asistencial
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) ha expresado su malestar por no haber sido convocado a la reunión sanitaria celebrada este martes en el Hospital Universitario de Ceuta para analizar la situación asistencial derivada de la crisis que atraviesa la ciudad.
El Colegio recuerda que es la corporación de derecho público que representa oficialmente a la profesión médica en Ceuta y considera difícil de entender que se haya convocado a otros colegios profesionales sanitarios y se haya dejado fuera a los médicos.
“No queremos ser más, pero tampoco menos”, señala el COMCE, que reclama participar en los espacios de diálogo en los que se analice la situación sanitaria de la ciudad.
Los médicos, “en primera línea”
El Colegio sostiene que los médicos están afrontando en primera línea la situación extraordinaria, mientras continúan atendiendo las necesidades sanitarias ordinarias de la población.
Por ello, considera que cualquier análisis de la situación sanitaria de Ceuta debe contar con la visión de los profesionales que trabajan diariamente en Urgencias, Atención Primaria y los distintos servicios hospitalarios.
El COMCE llega a comparar la situación con otros ámbitos profesionales: “Sería como abordar la prevención de incendios sin escuchar a los bomberos”.
Críticas a las declaraciones de Javier Padilla
El Colegio también cuestiona algunas de las declaraciones realizadas por el secretario de Estado de Sanidad y presidente de INGESA, Javier Padilla, durante estos días.
En particular, el COMCE considera insuficiente que se hable de libertad de los profesionales para trasladar sus opiniones sin abordar las razones que llevan a algunos sanitarios a denunciar públicamente las dificultades que afrontan.
Para el Colegio, la libertad para hablar con los medios no debe plantearse como una concesión de la Administración, sino como un derecho de los profesionales.
Además, considera que la Administración debería analizar por qué existen profesionales que sienten la necesidad de trasladar públicamente sus preocupaciones.
El COMCE pide conocer qué hay detrás de los 90 refuerzos
Otro de los puntos cuestionados es el anuncio de INGESA de que se han incorporado más de 90 profesionales de refuerzo desde el inicio de la crisis.
El COMCE no niega que se hayan producido incorporaciones, pero reclama conocer con detalle qué supone esa cifra.
El Colegio plantea varias preguntas: cuántos son médicos, cuántos pertenecen a Enfermería, a qué servicios han sido destinados, cuánto tiempo permanecerán y cuánto ha aumentado realmente la capacidad asistencial.
A juicio de los médicos, ofrecer únicamente una cifra global no permite conocer el impacto real del refuerzo sobre el sistema sanitario.
Más de 300 asistencias en una jornada
El COMCE también pone el foco en los propios datos difundidos por INGESA.
Según las cifras citadas por el Colegio, en una sola jornada se produjeron 309 asistencias a población migrante, de las que 106 correspondieron a Atención Primaria y 203 a Urgencias.
Además, 24 personas procedentes de la entrada masiva del 30 de julio permanecían ingresadas.
Para el Colegio, estos datos evidencian la necesidad de analizar la presión asistencial no solamente desde el número de camas ocupadas.
“Una cama libre no equivale a capacidad asistencial”
El COMCE considera que el porcentaje global de ocupación hospitalaria no puede utilizarse por sí solo para medir la presión sobre el sistema sanitario.
La situación, según los médicos, debe analizarse teniendo en cuenta también la disponibilidad de profesionales, las urgencias, Atención Primaria, los medios diagnósticos y las necesidades específicas de cada servicio.
El Colegio afirma que algunos médicos han tenido que doblar turnos y asumir más guardias, mientras la Dirección del Hospital habría solicitado voluntarios para reforzar el servicio de Urgencias.
El Colegio pide datos completos sobre las externalizaciones
El COMCE también cuestiona la utilización de datos globales para responder a las críticas sobre las externalizaciones sanitarias.
El Colegio considera necesario analizar servicio por servicio qué prestaciones continúan dependiendo de recursos externos, qué pacientes necesitan desplazarse a la península y qué servicios no pueden desarrollarse plenamente por falta de especialistas o medios.
“Utilizar una cifra global para responder a situaciones concretas no permite conocer toda la realidad asistencial”, sostiene.
“No toda discrepancia es desinformación”
El COMCE defiende también la necesidad de diferenciar entre la difusión de información falsa y las críticas realizadas por los profesionales sanitarios.
El Colegio considera que no toda información incómoda es falsa ni toda discrepancia con la Administración constituye desinformación.
A su juicio, una Administración sanitaria sólida debe ser capaz de escuchar las críticas, contrastarlas y corregir aquello que sea necesario.
“No queremos ser más, pero tampoco menos”
El Colegio insiste en que no pretende desplazar a otros colectivos sanitarios.
“Todos deben ser escuchados”, afirma el COMCE, que considera que la representación médica debe formar parte de las reuniones en las que se analiza la situación sanitaria de Ceuta.
El mensaje final del Colegio es contundente: “No escuchar a los médicos no hace desaparecer los problemas. Solo evita tener que oírlos”.


