El adelanto electoral no bloquea la norma: el Consejo de Ministros puede aprobarla y someterla después a la Diputación Permanente del Congreso
El adelanto de las elecciones generales no impide al Gobierno aprobar el real decreto-ley que preparaba para agilizar los procedimientos de asilo y las devoluciones vinculadas a la crisis migratoria de Ceuta. La disolución de las Cortes hace decaer las iniciativas legislativas pendientes, pero no elimina la posibilidad de aprobar decretos-leyes.
El Ejecutivo puede recurrir a este instrumento cuando concurra una situación de extraordinaria y urgente necesidad. Una vez aprobado por el Consejo de Ministros, correspondería a la Diputación Permanente del Congreso decidir sobre su convalidación o derogación.
Según el borrador conocido, la norma establecería un procedimiento extraordinario para acortar la tramitación de determinadas solicitudes de protección internacional y sus recursos, facilitando que las devoluciones puedan ejecutarse con mayor rapidez cuando legalmente procedan. Afectaría a expedientes presentados en Ceuta desde el 30 de julio que continúen pendientes cuando entre en vigor.
La posibilidad cobra especial interés después de que el Gobierno haya planteado utilizar también el decreto-ley y la Diputación Permanente para determinadas medidas de vivienda. Existe una diferencia importante: algunas de esas medidas ya fueron rechazadas por el Congreso, mientras que el decreto de Ceuta ni siquiera llegó a aprobarse en Consejo de Ministros y, por tanto, nunca fue sometido a votación parlamentaria.
El texto definitivo todavía puede modificarse y deberá respetar los límites constitucionales del decreto-ley y las garantías establecidas en materia de protección internacional.
La convocatoria electoral, por tanto, no obliga a abandonar la medida anunciada para Ceuta. La decisión está ahora en manos del Gobierno: si mantiene la urgencia que había defendido para acelerar estos procedimientos, dispone todavía de una vía para aprobar el decreto y buscar su posterior convalidación.


