El Ejecutivo de Vivas reconoce el cansancio y la indignación de parte de la ciudadanía, pero advierte de que ninguna reivindicación puede justificar la violencia
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha expresado su «más firme condena» ante la agresión sufrida por la diputada de la Asamblea Julia Alejandra Ferreras durante los incidentes registrados este domingo en las inmediaciones del puerto.
El Ejecutivo autonómico ha trasladado su solidaridad y apoyo tanto a Ferreras como al resto de personas afectadas por los hechos. El vehículo en el que viajaba la diputada fue atacado con piedras, huevos y golpes durante una concentración desarrollada en la zona portuaria.
En su pronunciamiento, el Gobierno ceutí reconoce que la ciudad atraviesa «momentos de enorme dificultad» y asegura comprender «el cansancio, la preocupación, la indignación e incluso la frustración» que existe entre muchos ciudadanos.
También admite que determinadas situaciones pueden ser percibidas como provocaciones y defiende el derecho de los ceutíes a salir a la calle para reclamar aquello que consideran justo y exigir que Ceuta sea escuchada, atendida y protegida.
«La violencia no es una alternativa»
Sin embargo, el Ejecutivo autonómico establece un límite claro ante lo ocurrido.
«Hay una línea que nunca debemos cruzar: la violencia no es una alternativa», señala el Gobierno de la Ciudad.
El comunicado subraya que ninguna causa, por legítima que sea, ninguna reivindicación, por justa que pueda resultar, ni ninguna provocación pueden justificar una agresión.
El Gobierno defiende que los ciudadanos tienen derecho a manifestarse, protestar y exigir respuestas, pero considera que estas reivindicaciones deben desarrollarse «desde la ley, el respeto y la convivencia».
«La violencia debilita nuestras reivindicaciones»
El Ejecutivo de Juan Vivas sostiene que recurrir a la violencia no contribuye a defender los intereses de Ceuta.
«La violencia no fortalece nuestras reivindicaciones; las debilita», afirma el comunicado, que reivindica también la capacidad de la sociedad ceutí para afrontar momentos difíciles desde la serenidad, la responsabilidad y la convivencia.
El Gobierno asegura que continuará defendiendo los intereses de Ceuta ante las distintas instituciones y reclamando las soluciones que considera necesarias para la ciudad.
Llamamiento a mantener la calma
Ante la tensión generada tras los incidentes del puerto, el Ejecutivo autonómico hace un llamamiento a mantener la calma y a canalizar cualquier expresión de malestar a través de las vías democráticas.
«Podemos estar cansados. Podemos estar indignados. Podemos exigir justicia y podemos hacernos escuchar. Pero nunca mediante la violencia», concluye el Gobierno de la Ciudad.
La condena del Ejecutivo se suma a la expresada por la Delegación del Gobierno y otras formaciones políticas tras el ataque al vehículo de Ferreras. La diputada ha denunciado los hechos ante la Jefatura Superior de Policía.



