MIAMI – En una iniciativa sin precedentes en materia de seguridad regional, el Ejército de Estados Unidos ha decidido implementar una fuerza de combate apoyada en tecnología de Inteligencia Artificial (IA). Esta unidad actuará bajo el mando del Comando Sur (Southcom) y estará orientada a enfrentar el narcoterrorismo y a intensificar la vigilancia en América Central, América del Sur y el Caribe.
Un comando innovador para retos multidominio
El comandante Francis L. Donovan anunció esta medida, que implica la incorporación oficial de sistemas autónomos, semiautónomos y no tripulados en las operaciones tácticas de la zona. La nueva fuerza ampliará su ámbito de acción para incluir:
- Área marítima: Vigilancia desde las profundidades oceánicas.
- Área espacial: Supervisión avanzada mediante satélites.
- Área cibernética: Protección y neutralización de ataques digitales.
El propósito estratégico consiste en desmantelar las redes de los cárteles de droga y mejorar la capacidad de respuesta ante catástrofes naturales significativas.
El Grupo de Guerra Autónoma de Defensa (DAWG)
Esta iniciativa deriva de una profunda reorganización del Departamento de Guerra —antes conocido como Departamento de Defensa— que dio origen al DAWG (Defense Autonomous Warfare Group). El objetivo de este grupo es incorporar la IA para mejorar tanto la «eficacia letal como la capacidad de conocimiento en todos los dominios» de las fuerzas americanas.
Metas principales de esta nueva fuerza:
- Desarticulación: Dificultar las bases financieras y operativas de las organizaciones narcoterroristas.
- Ventaja tecnológica: Contener la expansión de potencias como China, Rusia e Irán en la región.
- Cooperación: Compartir información en tiempo real con los países aliados.
Modernización y contexto geopolítico
En una sesión ante el Congreso celebrada en marzo, el comandante Donovan destacó que estas fuerzas tecnológicamente avanzadas resultan «económicas» y permitirán reforzar la seguridad colectiva frente a actores externos que ponen en riesgo la estabilidad regional.
Aunque el despliegue tecnológico es considerable, Donovan negó categóricamente ante los medios que estas medidas tengan como fin una incursión particular, descartando en concreto cualquier operación en Cuba.
«Nuestra meta es aprovechar la superioridad del ecosistema de defensa estadounidense para enfrentar a quienes desafían nuestra seguridad», afirmó Donovan, señalando que la IA ofrecerá la autonomía necesaria para este mando, sin precedentes en la historia militar de la región.


