Rafael Louzán, presidente de la RFEF, ha afirmado que España no renunciará a la organización del Mundial de 2030 después de que el presidente de la federación marroquí situara la final en Casablanca. La FIFA ha negado la información de Rabat, recordando que aún no se ha decidido la sede de la final.
La elección del lugar para la final de la Copa del Mundo 2030 ha generado debate por las afirmaciones de Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF). En un evento en Marruecos, Lekjaa aseguró que el partido decisivo se jugará en el estadio actualmente en construcción en Benslimán, dentro de la región de Casablanca.
Frente a esta declaración, Rafael Louzán, al mando de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), negó que España tenga intención de desistir de su participación en la organización del torneo. Louzán destacó los acuerdos firmados con los países implicados, la FIFA y el Gobierno español, además de señalar que España es el principal impulsor de la propuesta conjunta con Portugal. También recalcó que la FIFA todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre el estadio de la final.
Por su parte, FIFA respondió a las declaraciones desde Rabat aclarando que la elección del estadio para la gran final se realizará «en el momento oportuno». Este proceso tendrá un avance importante en el congreso que la institución organizará el próximo año en la capital marroquí.
A esta discusión se sumó Javier Tebas, presidente de LaLiga, quien valoró la candidatura española destacando la calidad de las infraestructuras y el historial deportivo. Continúa así la disputa entre los estadios españoles y el Gran Estadio Hassan II de Casablanca por acoger el encuentro decisivo.



