CEUTA — La presión migratoria que enfrenta la ciudad autónoma de Ceuta supera notablemente las cifras oficiales proporcionadas por el Gobierno central. Mientras el Ejecutivo estableció esta semana un límite de 10.000 plazas de acogida, estimaciones de la Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía Española junto con el Gobierno local calculan que entre 15.000 y 20.000 personas en situación irregular se encuentran en la ciudad, de las cuales aproximadamente 4.000 son menores.
Saturación en el padrón y en las calles
Con un censo habitual cercano a los 83.500 habitantes en sus 20 km², la llegada masiva de migrantes a finales de julio ha elevado la población total a casi 100.000 personas, lo que implica que el colectivo migrante irregular representa alrededor del 20% del total.
Las infraestructuras oficiales de asistencia se encuentran desbordadas, generando la proliferación de asentamientos temporales y espacios informales:
- Asentamientos costeros: Las carpas de acogida y el poblado chabolista ubicado en la playa de El Trampolín — que se extiende un kilómetro hasta la playa de Benítez — alojan a más de 4.500 personas, según el reparto diario de alimentos coordinado por Cruz Roja.
- Recursos oficiales: Estado y Ciudad Autónoma proporcionan atendimiento en sus centros a 4.160 adultos y 2.348 menores.
- Infraestructura no oficial y hacinamiento: Miles de individuos se reparten entre garajes, pisos patera, terrenos baldíos, vehículos abandonados y zonas elevadas próximas a la frontera de El Tarajal y al barrio de El Príncipe, donde se calcula que al menos un millar duerme al aire libre o en condiciones de alquiler abusivo.
Diferencias en los datos oficiales
Alejandro Ramírez, portavoz del Ejecutivo local, calificó las cifras del Gobierno central de insuficientes y destacó que los datos «conservadores» del gobierno ceutí contabilizan al menos 12.700 migrantes presentes en la ciudad. A este número se suman las más de 5.300 personas que han sido expulsadas o han regresado voluntariamente a Marruecos, lo que evidencia un tránsito de cerca de 20.000 migrantes desde el comienzo de la crisis.
Demora en los procesos de asilo y filiación
La velocidad de tramitación pone en riesgo que la saturación se prolongue durante meses si no se realizan traslados significativos a la Península:
| Colectivo | Ritmo de tramitación diario | Tiempo estimado de resolución / Estado |
| Adultos (Asilo) | Alrededor de 50 entrevistas diarias (entre oficio y abogados particulares) | Con la carga actual, la resolución de expedientes superaría los 400 días en la ciudad. |
| Menores | 10 filiaciones y 1-2 entrevistas diarias | Acumulan un retraso de al menos dos meses. Se da prioridad a enfermos y jóvenes próximos a cumplir 18 años. |
Los abogados de oficio en la zona señalan que algunos migrantes subsaharianos están desistiendo de solicitar asilo para facilitar su traslado a la Península, debido a la inexistencia de acuerdos de devolución con sus países. En el caso de menores, se espera agilizar la identificación mediante redistribución comunitaria o peninsular.




