CEUTA – La autoridad judicial ha ordenado la expulsión inmediata del territorio nacional de un ciudadano marroquí señalado por extorsionar y coaccionar a otros migrantes en la playa del Trampolín. Este hombre, que entró de forma irregular a Ceuta a finales de julio, solicitaba dinero a quienes residían en el asentamiento para permitirles acceder a las duchas públicas.
Tras admitir los hechos ante la autoridad judicial, el acusado aceptó una condena de dos años de prisión por un delito de coacciones. Dado que es un extranjero sin permiso legal para residir en España, el tribunal sustituyó la pena privativa de libertad por la expulsión, que incluye una prohibición de entrada al país durante cinco años.
Coacciones constantes mediante intimidación y violencia
Según detalla la resolución judicial, los actos que fundamentan la condena más reciente sucedieron alrededor de las 17:00 horas del sábado pasado:
- Obstrucción de acceso: El acusado se colocó intencionadamente delante de otro migrante que intentaba usar las duchas públicas, exigiéndole una cantidad de dinero para dejarlo pasar.
- Resistencia de la víctima: A pesar de que la persona se negó a pagar la cantidad impuesta de manera ilegal, el acusado persistió en bloquear el paso de forma agresiva para imponer su voluntad.
El veredicto indica que no fue un caso aislado, sino un patrón habitual. En los días previos, el condenado había recurrido de manera repetida a la violencia e intimidación para controlar estos espacios públicos y sacar beneficio económico de otros residentes del asentamiento.




