La joven profesora de inglés, que estaba en cuidados paliativos tras cuatro años enfrentando el cáncer, muere dejando un ejemplo de tranquilidad, gratitud y amor por la vida
Fina García Ortiz, profesora sevillana de inglés de 27 años en cuidados paliativos debido a un cáncer, ha fallecido. Su experiencia y su mensaje final, difundidos por redes sociales tras cuatro años enfrentando la enfermedad, emocionaron a miles de personas en España. La docente, que logró cumplir su último deseo de visitar su refugio en la playa de La Antilla (Huelva), deja un testimonio de fortaleza enfocado en aprovechar y valorar cada momento presente.
Cumplimiento de un último deseo en La Antilla
En la fase final de su enfermedad, Fina García pudo realizar uno de sus mayores deseos: regresar a La Antilla, la playa de Huelva que consideraba su refugio y lugar de felicidad. Este viaje constituyó un instante de calma en la última etapa de su tratamiento.
Posteriormente, la profesora publicó un vídeo en redes sociales con una última reflexión, que se viralizó rápidamente. La publicación obtuvo miles de visualizaciones y mensajes de apoyo de personas conmovidas por su fortaleza. En su intervención, Fina transmitió un mensaje claro: «Me voy feliz».
Un adiós sereno y en recuerdo a Elena Huelva
En el vídeo, Fina comienza explicando su estado de salud actual. Detalla que se encuentra en cuidados paliativos tras cuatro años de lucha contra el cáncer y menciona la conocida frase de Elena Huelva: «Mis ganas ganan, pero esta vez la batalla del cáncer ha vuelto a ganar».
Aunque su estado es grave, expresó su agradecimiento por haber tenido tiempo para despedirse de sus seres queridos y de todo lo que formó su vida. Describió esta oportunidad de despedida como un obsequio, y el proceso como un paso hacia lo espiritual, acorde con las creencias personales, ya sea en Dios, la energía u otra concepción.
Una reflexión sobre la felicidad y la importancia de dejar una huella
Durante su discurso, Fina reflexionó sobre la felicidad, indicando que no existe una fórmula única para todos. Señaló que la felicidad es un sentimiento interior que a menudo sólo se aprecia al recordar los momentos vividos. Por ello, recomendó disfrutar en el presente aquello que hace feliz a cada persona, aceptando que las prioridades cambian con el tiempo.
Otro aspecto fundamental de su mensaje fue la necesidad de expresar los sentimientos sin miedo, siempre con amor y respeto. Concluyó con la convicción de haber cumplido su misión de dejar un impacto positivo en quienes la conocen.
Su último adiós finalizó con estas palabras, que quedarán en la memoria colectiva: «Me voy feliz y en calma. Fina García Ortiz, de Sevilla, maestra de inglés, de La Antilla, se despide de este mundo feliz tras 27 años de vida. Os quiero mucho a todos los que habéis estado en mi vida. Y a los que no, y a quienes reciban este mensaje, espero que os deje huella».



