Exteriores rechaza “tajantemente” las reivindicaciones de soberanía marroquíes sobre las ciudades autónomas en plena crisis migratoria
El Gobierno de España ha respondido con contundencia a las últimas reivindicaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla y ha dejado claro que ambas ciudades autónomas forman parte de España.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha trasladado este viernes su “rechazo tajante” a cualquier planteamiento que cuestione la soberanía española sobre las dos ciudades.
La respuesta del Ejecutivo llega después de que el ministro de Justicia marroquí reivindicara el denominado “derecho histórico y geográfico” de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, unas declaraciones que han provocado una reacción inmediata por parte del Gobierno español.
España no acepta cambios sobre la soberanía
Desde Exteriores se ha insistido en que la posición española es clara y no contempla ningún cambio respecto al estatus de Ceuta y Melilla.
El Ejecutivo ha señalado que “rechazamos y rechazaremos tajantemente cualquier planteamiento distinto respecto a Ceuta y Melilla”, reafirmando así la pertenencia de ambas ciudades a España.
La reacción adquiere especial relevancia en el caso de Ceuta, que atraviesa desde finales de julio una de las mayores crisis migratorias de su historia.
La situación ha provocado un despliegue extraordinario de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la intervención de las Fuerzas Armadas y la activación de numerosos recursos de acogida.
Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado
La tensión política se produce además cuando el Gobierno ha decidido reforzar la coordinación de su respuesta a la crisis migratoria.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, asumirá la coordinación de los cinco ministerios implicados en la gestión de la situación de Ceuta.
Mientras tanto, la ciudad continúa intentando recuperar la normalidad después de la entrada masiva registrada a finales de julio.
Durante los últimos días también se han producido nuevos desalojos de la playa del Trampolín, donde centenares de migrantes habían vuelto a concentrarse después de ser trasladados a otros espacios.
La cuestión migratoria y las relaciones con Marruecos vuelven así a situar a Ceuta en el centro de la agenda política nacional.


