La asociación Hazte Oír ha presentado una querella ante la Audiencia Nacional contra Fouad Ali El Himma, consejero del rey Mohamed VI, y contra el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, señalándolos por su posible implicación en la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. La entidad solicita que se investigue si esta situación fue resultado de una operación conjunta y si hubo órdenes para que las fuerzas de seguridad no intervinieran.
La denuncia atribuye presuntamente delitos relacionados con la paz o la independencia del Estado, favorecimiento agravado de la inmigración irregular, participación en organización criminal, prevaricación, denegación de auxilio, así como homicidio y lesiones por imprudencia grave.
Estas imputaciones serán evaluadas por la Justicia, sin que ello signifique que los implicados hayan cometido dichos delitos.
Solicitan preservar grabaciones y comunicaciones oficiales
Hazte Oír requiere a la Audiencia Nacional que se disponga la conservación inmediata de las imágenes obtenidas por las cámaras de videovigilancia para impedir su eliminación o sobrescritura.
Además, demanda las comunicaciones entre policías y militares, las órdenes operativas y los intercambios mantenidos con Marruecos durante el período del 27 de julio al 2 de agosto.
La organización pide que su querella se una a las diligencias que la magistrada María Tardón ha abierto tras una denuncia previa de Iustitia Europa.
En el marco de dicha investigación, la Policía está analizando si la entrada masiva fue resultado de una coordinación previa.
La denuncia apunta a supuestos agentes marroquíes infiltrados
Los abogados Javier María Pérez-Roldán y Nouna Lozano destacan que se debe investigar cuatro niveles de responsabilidad posible.
Primero, mencionan a presuntos agentes de inteligencia de Marruecos que podrían haber actuado infiltrados en Ceuta. También señalan a mandos de la Gendarmería Real y de las Fuerzas Auxiliares marroquíes.
Igualmente, la denuncia busca identificar a los presuntos organizadores, reclutadores y financiadores de la movilización, incluyendo quienes difundieron llamamientos en redes sociales o facilitaron transportes y puntos de reunión próximos a la frontera.
Se incluyen también autoridades españolas
La querella se dirige asimismo contra responsables españoles que presuntamente pudieran haber dado órdenes o instrucciones para evitar la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o del Ejército.
Hazte Oír reclama que se investigue al delegado del Gobierno, a los responsables de la cadena de mando policial y a funcionarios de la Secretaría de Estado de Seguridad que podrían haber tomado parte en esas decisiones.
También solicita aclarar si algún funcionario conocía un riesgo claro e inmediato y no adoptó las medidas necesarias para proteger a la población.
Un vehículo observado en las inmediaciones del Tarajal
La asociación adjunta a la querella documentación relativa a un vehículo con matrícula española visto en la madrugada del 31 de julio cerca de la frontera del Tarajal.
Según mencionan los abogados, los ocupantes llegaron antes de la llegada masiva de personas y entregaron cajas de ropa únicamente a ciertos individuos, intentando también evitar ser grabados.
Hazte Oír señala que estas personas parecían agentes vinculados con Marruecos y pide identificarlos para verificar si tenían algún nexo con las autoridades del país vecino.
Esta información deberá ser confirmada por los investigadores.
Reproches por insuficiencia de medios y refuerzos
La querella cuestiona la gestión española tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre devoluciones inmediatas de quienes intentan entrar nadando en Ceuta y Melilla.
Se recuerda que dicha resolución no impedía completamente la actuación estatal y contemplaba medidas de contención marítima.
No obstante, denuncia que las primeras boyas no se instalaron hasta el 1 de agosto, cuando la crisis ya estaba en curso.
También se señala que la plantilla de seguridad ciudadana de la Policía Nacional no superaba los 200 agentes y que en la Unidad de Intervención Policial había aproximadamente 40 miembros frente a decenas de miles de personas.
Los refuerzos que vinieron de Sevilla, Málaga y unidades centrales no habrían sido comunicados hasta dos días después del inicio de la crisis.
Rol de la Guardia Civil y el Ejército
De acuerdo con la querella, la Guardia Civil contaba con recursos limitados y se enfocó principalmente en labores de rescate y orientación de las personas.
En cuanto a la Comandancia General de Ceuta, Hazte Oír indica que las unidades desplegadas desempeñaron funciones de presencia, vigilancia y apoyo logístico.
La organización destaca que los militares no reemplazaron a las fuerzas policiales, no actuaron como agentes de la autoridad y habrían recibido instrucciones para no emplear la fuerza.
Hazte Oír solicita que la Audiencia Nacional esclarezca si hubo una intervención coordinada desde Marruecos y quién estuvo a cargo de las decisiones operativas en España durante las horas más críticas.



