El Ministerio del Interior ha iniciado el proceso para ejecutar las obras de ampliación del espigón del Tarajal, ubicado en Ceuta. Esta actuación busca fortalecer la frontera con Marruecos, especialmente tras el reciente aumento en el flujo de personas por esta zona.
Para avanzar con esta infraestructura, Interior solicitará un informe favorable a la Ciudad Autónoma de Ceuta y a otras entidades estatales. Según la Delegación del Gobierno en Ceuta, el trámite comenzó en la primera semana de agosto con la realización de un estudio técnico-económico para el crecimiento y extensión del espigón, junto con un análisis de viabilidad para la instalación de balizamiento permanente.
La construcción se llevará a cabo en dos etapas. La primera fase consiste en extender el espigón hacia mar adentro en 15 metros lineales, divididos en tres módulos cimentados mediante pilotes, con un cerramiento superior de malla ‘antitrepa’ que incluye peines curvos invertidos. En la segunda fase, se prolongará el espigón 100 metros más mediante un dique vertical.
El presupuesto estimado para esta intervención es de 7 millones de euros. El propósito es evitar accesos sin autorización por el espigón, como sucedió a finales de julio, cuando el 80 % de las personas procedentes de Marruecos cruzaron la estructura fácilmente, ya que la puerta estaba abierta para prevenir incidentes.
Adicionalmente, Interior ha informado que se instalará un sistema de balizamiento flotante con un coste aproximado de 2 millones de euros. Este reemplazará la barrera flotante provisional puesta en agosto, implementando una red de contención resistente que llegará hasta el fondo del mar para impedir el paso sumergido.




