Teherán, 13 de mayo de 2026 — Este miércoles, las autoridades iraníes llevaron a cabo la ejecución de un hombre acusado de colaborar con los servicios de inteligencia israelíes. La acción se enmarca dentro de una intensificación en la aplicación de la pena de muerte y una serie de ahorcamientos coincidentes con la confrontación bélica en la zona.
Caso detallado: Ehsan Afrasht
La agencia noticiosa del Poder Judicial iraní, Mizan, informó sobre la identidad del ejecutado y especificó las imputaciones en su contra:
- Espionaje: Ehsan Afrasht fue condenado y ejecutado por cargos de espionaje en favor del «régimen sionista», manteniendo contacto directo con agentes del Mosad.
- Modo de operación: Según la versión oficial, Afrasht recibió formación por parte de la inteligencia israelí, desarrollándose inicialmente como espía bajo la apariencia de taxista.
- Filtración de información militar: Más adelante, trabajó para una empresa vinculada al ejército iraní, desde donde facilitó datos sensibles a Tel Aviv.
Incremento en las ejecuciones
En los últimos tiempos, Irán ha incrementado significativamente la utilización de la pena capital:
- Contexto bélico: Desde el inicio del conflicto abierto con Israel y Estados Unidos el 28 de febrero pasado, el gobierno de Teherán ha intensificado las sentencias de muerte.
- Perfiles perseguidos: Se ha aplicado la pena máxima sobre todo a detenidos acusados de vinculación con Israel y a manifestantes participantes en protestas ciudadanas en enero.
La ejecución refuerza la postura firme del Ejecutivo iraní frente a lo que considera amenazas internas y externas en un escenario de inestabilidad geopolítica.


