La cuarta ola de calor del verano mantendrá temperaturas muy altas hasta el domingo 2 de agosto. Aunque este fenómeno afectará el jueves y viernes al suroeste, al interior peninsular y al valle del Ebro, la AEMET indica que el domingo será cuando se producirá el aumento térmico más intenso, especialmente en el noreste de España.
El calor extremo persistirá de forma generalizada durante los próximos días. La previsión oficial aponta máximas que oscilarán entre los 39 y 41 grados en numerosos lugares, con noches con temperaturas elevadas, riesgos para la salud y un alto peligro de incendios forestales.
Este episodio comenzó el miércoles 29 de julio y, según un aviso especial de la Agencia Estatal de Meteorología, se prolongará al menos hasta el domingo 2 de agosto. Las zonas más afectadas serán los valles del cuadrante suroccidental, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste, algunos valles pirenaicos y Canarias.
El domingo marcará el repunte térmico más significativo
El domingo 2 de agosto es la jornada que destaca por la rapidez del aumento de temperaturas. La AEMET pronostica una recuperación térmica notable en todo el valle del Ebro, sobre todo en su tramo alto y en el interior del Cantábrico oriental.
El incremento podría ser considerable e incluso excepcional en algunas áreas. Los termómetros podrían situarse nuevamente entre los 39 y 41 grados en el valle del Ebro y en las depresiones del noreste, con mayor impacto en Aragón, Navarra, La Rioja y el interior de Cataluña.
También se esperan aumentos en partes del interior del sureste peninsular, donde de forma puntual se podrán superar los 39 o 41 grados. En el interior de Mallorca, se mantendrán temperaturas entre 38 y 40 grados.
En Canarias, el domingo se registrarán máximas entre 37 y 39 grados en Gran Canaria y zonas del interior de Fuerteventura. Tenerife y La Palma podrían alcanzar valores entre 35 y 37 grados, con presencia de calima en altura y temperaturas elevadas en medianías y cumbres.
Regiones con temperaturas más elevadas este jueves 30 de julio
Previo al repunte del domingo, el jueves 30 de julio se espera calor intenso en gran parte del país.
Las máximas podrán superar los 39 o 41 grados en los principales valles del suroeste, zonas interiores peninsulares, el valle del Ebro y las depresiones del noreste.
Disminuirán las temperaturas en el área cantábrica y el tercio noroeste, especialmente en el interior del Cantábrico oriental, aunque el calor aumentará de nuevo en el extremo suroccidental.
En Canarias continuarán las subidas, con temperaturas entre 36 y 38 grados en las medianías y cumbres del sur de Gran Canaria, y algunas zonas interiores de Fuerteventura y Tenerife superando los 35 grados.
La ola de calor se desplazará hacia el sur el viernes
El viernes 31 de julio se prevé un descenso térmico parcial en la meseta norte y en los tramos alto y medio del valle del Ebro, sin embargo, el alivio no llegará a la mitad sur.
En el interior de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y los principales valles del suroeste, las temperaturas podrán superar de nuevo los 39 o 41 grados. Valores cercanos a 40 grados se mantendrán en el tramo medio y bajo del Ebro, las depresiones del noreste y los valles pirenaicos.
El viernes también podrían producirse tormentas en zonas interiores del tercio oriental, sistemas montañosos del noreste y el valle del Ebro. Estas precipitaciones serán irregulares y no garantizarán un alivio prolongado.
El sábado se espera un alivio parcial para el valle del Ebro
De madrugada del sábado 1 de agosto, la entrada del cierzo provocará un descenso en las temperaturas del tramo medio y alto del Ebro y zonas montañosas cercanas.
Las temperaturas superiores a 38 o 40 grados se concentrarán en las depresiones del noreste. El calor continuará siendo fuerte en los valles del suroeste, con máximas previstas entre 39 y 41 grados.
En Baleares, se espera un ligero aumento, con máximas de hasta 38 o 40 grados en el interior de Mallorca. Canarias mantendrá temperaturas elevadas, especialmente en Gran Canaria y Fuerteventura.
Pronósticos anteriores de Jorge Rey y las cabañuelas
Las predicciones de Jorge Rey indicaban una última semana de julio con temperaturas cálidas en el centro y sur de España, con máximas superiores a 34 grados y picos cercanos a 42.
También se esperaba mayor actividad tormentosa en los Pirineos, Sistema Ibérico, Aragón y el interior de Cataluña. Este panorama coincide en parte con el pronóstico oficial de la AEMET.
Sin embargo, son métodos diferentes: Jorge Rey utiliza la tradición de las cabañuelas, mientras que AEMET se basa en observaciones meteorológicas, modelos numéricos y sistemas oficiales.
Por tanto, las fechas, temperaturas y zonas indicadas aquí se basan en el aviso oficial de AEMET, que es la referencia para conocer las alertas vigentes.
Previsión sobre el fin de la ola de calor
El cambio más relevante podría llegar el lunes 3 de agosto, cuando la llegada de una vaguada favorezca la entrada de una masa de aire distinta, con un descenso más notable de las temperaturas en la mitad occidental.
AEMET considera probable que este fenómeno permita finalizar el aviso especial, aunque la evolución aún presenta incertidumbre y será necesario seguir sus actualizaciones diarias.
Alto riesgo de incendios forestales
Las altas temperaturas vendrán acompañadas de una humedad muy baja y vientos del sur con posibles rachas intensas, lo que incrementará el riesgo de incendios forestales y complicará la extinción en áreas con fuegos activos.
Protección Civil recomienda no encender hogueras en la naturaleza, evitar arrojar colillas o botellas y avisar inmediatamente al 112 al detectar humo o indicios de incendio.
Consejos para protegerse del calor intenso
El Ministerio de Sanidad aconseja beber agua con regularidad, incluso sin sensación de sed, permanecer en sitios frescos, evitar actividad física en las horas centrales y cuidar especialmente a personas mayores, niños pequeños, embarazadas y enfermos crónicos.
La exposición prolongada al calor puede causar deshidratación, calambres, insolación o golpe de calor. Los síntomas de alerta incluyen confusión, pérdida de conciencia, convulsiones y temperatura corporal excesivamente alta.



