El joven tenista madrileño debutará este martes en los cuartos de final en la pista Philippe Chatrier frente al número 3 mundial, mientras cuatro referentes del tenis español valoran sus posibilidades y apoyan la renovación generacional en París.
El tenis español continúa su larga relación exitosa con la tierra batida parisina. Este martes, cerca de las 15:00 horas (transmisión en vivo por Eurosport), Rafa Jódar, de 19 años, hará su primera aparición en la pista central Philippe Chatrier para competir en los cuartos de final de Roland Garros. Su rival será el alemán Alexander Zverev, actual número 3 de la ATP y uno de los principales contendientes al título tras la ausencia de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
La clasificación de Jódar a esta fase, conseguida tras vencer a su compatriota Pablo Carreño, garantiza la presencia de al menos un tenista español en los cuartos de final del cuadro masculino por trigésimo año consecutivo desde 1997, una continuidad destacable que sólo se interrumpió en 1996 entre las últimas 34 ediciones.
Para evaluar la importancia de este desafío, AS ha consultado a cuatro exjugadores españoles que conocen a fondo lo que implica alcanzar la antesala de semifinales en París: David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Emilio Sánchez Vicario y Albert Ramos.
Las voces con experiencia
David Ferrer: «Su ritmo de juego recuerda al de un top-10»
Ferrer, actual capitán del equipo español de Copa Davis, finalista en París en 2013 y cuartofinalista por primera vez en 2005, conoce bien a Zverev, a quien entrenó anteriormente. Destaca las cualidades del joven madrileño:
«Ya está demostrando capacidad para competir con los mejores. Posee un ritmo que podría asociarse a un tenista top-10 y además dispone de un amplio margen de progreso. Cuando participó como sparring en la Davis, ya mostró algo especial. Tiene las condiciones para mantenerse muchos años entre los más destacados».
Sobre el encuentro, Ferrer enfatiza la importancia del aspecto físico tras la intensidad del torneo: «Será fundamental cómo gestione su condición física para mantener el nivel frente a Zverev durante todo el partido».
Juan Carlos Ferrero: «La motivación de Rafa podría igualar la experiencia de Zverev»
Campeón de Roland Garros en 2003 y exentrenador de Zverev, Ferrero confía en la energía juvenil de Jódar (19 años) frente a la experiencia de ‘Sasha’ (29 años):
«En cuanto a experiencia, Zverev tiene ventaja, pero creo que el entusiasmo y las ganas de Rafa pueden equilibrar esa diferencia. Si ambos juegan en buenas condiciones, espero un partido donde Rafa predomine un poco más con su estilo sólido y consistente».
Un desafío físico y mental sobre tierra batida
Emilio Sánchez Vicario: «Zverev representa un rival muy complicado»
Cuartofinalista en 1988, Sánchez Vicario advierte del reto que implica enfrentarse a un jugador del nivel de Zverev en la segunda semana de un Grand Slam, citando su experiencia ante Jimmy Connors. Destaca la gran capacidad de resistencia que Jódar ha exhibido en el torneo:
«Tanto Rafa Jódar como João Fonseca lograron remontar partidos tras ir perdiendo por dos sets. Reflejan una resistencia significativa. Sin embargo, ahora se enfrenta probablemente al jugador más en forma del momento. Zverev tiene un saque eficaz y un revés con una diagonal extraordinaria. Será un oponente muy exigente».
Además, recuerda que dominar la tierra batida exige un control absoluto de varios aspectos técnicos, tácticos, físicos y mentales: «La pista no concede ventajas; todo debe hacerse correctamente durante mucho tiempo».
Albert Ramos: «Puede causar un gran daño con su juego»
Albert Ramos, que alcanzó cuartos de final en 2016, pronostica un encuentro más equilibrado que el que refleja la clasificación actual:
«Considero que será un partido parejo. Si Rafa se encuentra en buen estado físico tras partidos exigentes, tiene muchas posibilidades. Su juego es suficientemente sólido para causar problemas importantes a Zverev».
El resultado es incierto. Con determinación y el respaldo de la historia del tenis español, Rafa Jódar aspira hoy a lograr un avance relevante en el torneo y consolidarse ante el público en la pista central de París.


