La organización criminal introducía la sustancia desde Marruecos por las costas españolas, usaba plataformas encriptadas y utilizaba «guarderías» en barrios madrileños como Las Tablas o El Cañaveral antes de distribuirla por España y Europa
La Policía Nacional ha desarticulado una de las principales redes criminales establecidas en España que se dedicaba al tráfico de sustancias estupefacientes, con especial énfasis en el tráfico de hachís. La red importaba la droga desde Marruecos por las costas españolas y la transportaba por carretera hasta Madrid, donde era guardada en pisos de seguridad antes de su distribución a clientes en el país o su envío a otros estados europeos. Esta investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, ha culminado con la detención de 57 personas y la incautación de más de 8.500 kilos de hachís y 1.100 kilos de marihuana.
Mensajería cifrada y estructura organizada para la distribución de droga
Las pesquisas comenzaron en agosto del año pasado tras detectar que el grupo criminal gestionaba sus actividades delictivas mediante una plataforma de mensajería cifrada. A partir de las conversaciones intervenidas, los agentes confirmaron que se trataba de una organización criminal internacional muy profesional dedicada a la introducción masiva de hachís y marihuana por el litoral español.
Una vez la droga entraba en España, era transportada a la Comunidad de Madrid para almacenarse en pisos alquilados que la red utilizaba como «guarderías». Un integrante accedía con frecuencia a una de estas viviendas en el barrio madrileño de Las Tablas para clasificar y preparar los envíos de droga. Tras empaquetar el hachís, lo trasladaba a un trastero del mismo edificio, donde otro miembro lo recogía para su transporte en vehículo hasta los compradores.
La fase final del operativo tuvo lugar en un punto de distribución situado en una urbanización de El Cañaveral, también en Madrid, donde la red guardaba más de 2.100 kilos de hachís. En este lugar se detuvo a los dos responsables del cuidado y custodia de la droga, uno cuando salía del inmueble y otro mientras vigilaba.
Blanqueo de dinero mediante empresas pantalla y compras de lujo
Los beneficios generados por la venta de drogas eran integrados en el circuito económico formal mediante créditos fraudulentos, inversión en inmuebles y adquisición de vehículos de alta gama. Para este blanqueo, la red falsificaba nóminas y facturas a través de empresas pantalla.
Entre agosto de 2025 y julio de 2026, la Policía Nacional llevó a cabo diversas fases operativas que sumaron 20 registros domiciliarios e inspecciones. La mayoría se centraron en Madrid, con 15 registros, más dos en Guadalajara, dos en Málaga y uno en Valencia.
Balance de detenciones, incautaciones y registros
En total, la operación supuso la incautación de 8.500 kilos de hachís, más de 1.100 kilos de marihuana, 50.800 euros en efectivo, 19 vehículos, 12 relojes de lujo, un arma de fuego y 47 botellas de gasolina, estas últimas posiblemente para repostar narcolanchas en alta mar.
El operativo policial resultó en la detención de 57 personas en varias provincias: 45 en Madrid, cinco en Valencia, dos en Guadalajara, dos en Málaga, una en Burgos y una en Almería. A los detenidos se les imputa pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, blanqueo de capitales, falsedad documental y depósito ilícito de municiones. Tras pasar a disposición judicial, 18 quedaron en prisión provisional. La investigación sigue abierta y las autoridades no descartan más detenciones e incautaciones relacionadas con este caso.


