CEUTA.— Este martes por la tarde, agentes de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local de Ceuta ocuparon la zona del Trampolín con el objetivo de eliminar la venta ambulante no autorizada que se había establecido alrededor del asentamiento de migrantes. La acción se llevó a cabo pocas horas después de que Alejandro Ramírez, portavoz del Gobierno local, anunciara la inminente desaparición de esta actividad.
Los policías, desplazados en tres furgones, cercaron el área y otorgaron un plazo de una hora a los responsables para que retiraran la mercancía y desmontaran las estructuras del mercado improvisado. La operación transcurrió sin altercados, mientras quienes operaban los puestos retiraban comida preparada, carnes, hamburguesas, pan, tabaco, prendas, calzado y accesorios para teléfonos, productos que se vendían sin ningún tipo de control sanitario ni comercial.
Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) emitieron un comunicado en el que felicitan a la Policía Local por la «firmeza y profesionalidad» mostrada en una intervención realizada únicamente con efectivos de la UIR y de Seguridad Ciudadana, sin la colaboración directa de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil. Sin embargo, el sindicato recomendó que la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma coordinen futuros operativos contando con el apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para asegurar la recuperación definitiva de los espacios públicos y evitar que se reinstalen puntos de venta clandestina.



