El diario francés Le Monde ha puesto el foco en la creciente presión ejercida por Marruecos sobre Ceuta y Melilla, en un análisis que refleja la preocupación existente en ámbitos militares y estratégicos españoles ante lo que consideran una estrategia de “desgaste progresivo” contra las dos ciudades autónomas.
Según el periódico, Rabat estaría desarrollando una “amenaza híbrida” basada en métodos de presión no convencionales, entre ellos la asfixia económica y la instrumentalización de los flujos migratorios, con el objetivo de debilitar la posición española en ambos territorios sin recurrir a una confrontación militar directa.
El reportaje recoge opiniones de fuentes militares españolas que advierten de que la situación en el Estrecho de Gibraltar ya no puede interpretarse únicamente desde una óptica diplomática o comercial. En este contexto, se destaca el fortalecimiento geopolítico y militar de Marruecos gracias a su estrecha relación con Estados Unidos, su acercamiento estratégico a Israel y el desarrollo de infraestructuras clave como los puertos de Tánger Med y Nador West Med.
La publicación francesa también hace referencia al informe elaborado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), dependiente del Ministerio de Defensa español, que analiza la vulnerabilidad de Ceuta y Melilla y plantea la necesidad de diseñar un plan de defensa específico para ambas ciudades.
“Al sur del estrecho de Gibraltar, la presión militar es una realidad”, recoge el texto de Le Monde, que subraya la importancia estratégica de Ceuta y Melilla como “nodos vitales para la seguridad” de España. El informe citado considera necesario implicar todas las capacidades de defensa —terrestres, aéreas, marítimas, espaciales y cibernéticas— para garantizar su protección.
El artículo también pone de relieve el contraste entre el discurso oficial del Gobierno español, que define a Marruecos como un “socio estratégico”, y las tensiones existentes sobre el terreno. Como ejemplo, menciona la crisis migratoria de mayo de 2021 en Ceuta, cuando miles de personas accedieron irregularmente a la ciudad en apenas unas horas, episodio interpretado por distintos analistas como una forma de presión política por parte de Rabat.
Asimismo, el cierre intermitente y discrecional de las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla es señalado como otro instrumento de presión económica utilizado por Marruecos en el marco de su estrategia regional.



