Las embarcaciones no respondieron a las llamadas de la Armada española por el canal marítimo de seguridad y obligaron a los patrulleros españoles a aproximarse para exigir su retirada. En una de las maniobras, el buque Isla Pinto estuvo cerca de colisionar con una embarcación marroquí.
TeleCeuta | Ceuta, 26 de octubre de 2026.
Los buques de guerra de la Marina Real de Marruecos que entraron en aguas de Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de migrantes, apagaron sus sistemas de identificación automática y no respondieron a las llamadas de la Armada española. Estas actuaciones dificultaron el seguimiento de las embarcaciones y elevaron el riesgo de accidente en una zona de intenso tráfico marítimo.
Los detalles, publicados este lunes por El País y recogidos por otros medios, describen una sucesión de incursiones que se prolongaron durante varios días. Según fuentes conocedoras de las operaciones citadas por el diario, los buques marroquíes dificultaron deliberadamente su localización y desatendieron los avisos transmitidos por radio.
Los barcos apagaron sus sistemas de identificación
Las embarcaciones marroquíes navegaron con el sistema de identificación automática, conocido como AIS, desconectado. Este dispositivo transmite información sobre la identidad, posición, rumbo y velocidad de un barco.
Aunque su uso no es obligatorio para todos los buques militares, constituye una herramienta importante para la seguridad de la navegación, especialmente en zonas como el Estrecho de Gibraltar, donde coinciden numerosas embarcaciones comerciales, pesqueras y militares.
A esta circunstancia se sumó la falta de respuesta a las comunicaciones realizadas por la Armada española a través del canal 16, utilizado para llamadas de socorro, emergencia y seguridad marítima.
Ante el silencio por radio, los buques españoles tuvieron que aproximarse a las embarcaciones marroquíes y utilizar señales visuales para exigir que abandonaran la zona. La Armada pudo seguir sus movimientos mediante sus sistemas de radar, pese a que no emitían su posición a través del AIS.
El patrullero Isla Pinto estuvo cerca de colisionar
Uno de los episodios más delicados se produjo durante una maniobra del patrullero español Isla Pinto, que estuvo cerca de colisionar con una embarcación marroquí.
El buque, de unos 20 metros de eslora y con base habitual en Melilla, había sido desplazado a Ceuta para reforzar la vigilancia marítima durante la crisis.
La falta de respuesta a las comunicaciones obligó a los militares españoles a realizar aproximaciones para advertir a las embarcaciones marroquíes. La velocidad y las maniobras efectuadas estuvieron a punto de provocar un accidente que podría haber tenido consecuencias graves para las tripulaciones.
La Armada española reforzó además su presencia en la zona con el buque de acción marítima Rayo y las fragatas Santa María y Navarra, en un despliegue destinado a vigilar las aguas y evitar una escalada de tensión.
España trasladó su preocupación a Marruecos
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, trasladó su preocupación por los incidentes a su homólogo marroquí, Naser Burita. Según las informaciones publicadas, la parte marroquí alegó desconocimiento y planteó abordar el asunto a través de los canales militares.
Las incursiones cesaron a comienzos de agosto, después de las conversaciones mantenidas entre responsables militares de ambos países.
El episodio vuelve a cobrar relevancia en el contexto de la investigación judicial sobre la entrada masiva del 30 y 31 de julio. La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha solicitado al Ministerio de Defensa información sobre el tránsito de buques marroquíes en aguas territoriales españolas durante el periodo comprendido entre el 29 de julio y el 10 de agosto.
No obstante, la magistrada ha señalado que, por el momento, no existen elementos objetivos que vinculen la presencia de los buques marroquíes con la organización o ejecución de la entrada masiva de migrantes.


