Los sindicatos continúan su protesta frente a Educación durante las pruebas de Selectividad. Un conjunto de profesores pasa su segunda noche acampando en la plaza de la Virgen y la escuela concertada responde con huelgas parciales.
València .– El conflicto en el ámbito educativo de la Comunitat Valenciana se intensifica. Este miércoles, el profesorado de la educación pública no universitaria completa 18 días lectivos de huelga indefinida, equivalentes a 24 días naturales desde la convocatoria inicial el 11 de mayo. La protesta coincide con el segundo día de las pruebas de acceso a la universidad (PAU), que se desarrollan sin problemas significativos gracias a servicios mínimos establecidos al 100%.
El calendario de movilizaciones sigue activo. Para hoy están organizadas asambleas tanto en los centros educativos como a nivel comarcal, con el fin de preparar nuevas manifestaciones masivas que tendrán lugar el jueves en las ciudades de València y Alicante.
Estancamiento institucional y desacuerdo entre sindicatos
Las conversaciones entre la Conselleria de Educación y el comité de huelga permanecen en un punto muerto. El pasado domingo, la Generalitat propuso trasladar los temas conflictivos a mesas técnicas. No obstante, los tres sindicatos principales, que representan al 70% del profesorado (STEPV, CCOO y UGT), demandan una negociación directa y efectiva con la consellera.
Por otro lado, los sindicatos ANPE y CSIF sostuvieron el martes reuniones virtuales con la Conselleria para discutir aspectos como la reducción de ratios y la gestión del valenciano. Sin embargo, debido a la ausencia de la mayoría de la representación sindical, estos encuentros han sido considerados como simples «mesas de trabajo» más que negociaciones reales.
Protestas en la vía pública: de la acampada al Corpus
Paralelamente a las negociaciones, la protesta se evidencia en el centro de València. Un colectivo de profesores ha pasado su segunda noche acampando con tiendas en la plaza de la Virgen, frente al Palau de la Generalitat. Esta iniciativa, que empezó el lunes de manera espontánea, se ha transformado en un campamento reivindicativo e indefinido que combina la protesta con actividades culturales, talleres para elaborar pancartas, juegos de matemáticas e incluso conciertos.
La acampada ha ocasionado los primeros enfrentamientos políticos debido a la cercanía de la festividad del Corpus, que este año celebra su 700 aniversario.
María José Catalá, alcaldesa de València, ha solicitado que se compatibilice el derecho a manifestarse con las celebraciones religiosas y aclaró que la responsabilidad sobre la gestión de la acampada corresponde a la Delegación del Gobierno. En contraste, esta institución estatal ha señalado que dicha responsabilidad es estrictamente local y la ha remitido al Ayuntamiento.
La educación concertada se suma a las protestas
Además, la presión sobre el sistema educativo valenciano aumentó este miércoles con la adhesión del sector de la educación concertada a las movilizaciones. Todos los sindicatos de este ámbito han convocado una huelga parcial con paros de una hora al inicio de la jornada laboral y concentraciones frente a los colegios.
Con estas acciones, los trabajadores de la educación concertada reclaman mejoras en las plantillas, avances en la jubilación parcial y una regulación para la orden de pago delegado. Han anunciado que, si no reciben respuesta, repetirán estas medidas los días 10 y 17 de junio.


