El ministro del Interior confirma que se han detectado convocatorias en redes sociales vinculadas a las elecciones en Marruecos y refuerza la vigilancia en Ceuta y Melilla con Unidades de Prevención y Reacción.
Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, reconoció este lunes desde Ceuta la existencia de inquietud dentro del Gobierno central ante la posible repetición de un intento masivo de entrada el próximo 23 de septiembre. Esta fecha coincide con los comicios en Marruecos, lo que ha hecho que aumenten los avisos a través de plataformas digitales y se reactive la movilización en las zonas fronterizas.
Durante su visita a la ciudad autónoma, realizada al mismo tiempo que la cúpula del Partido Popular y del PPE, el ministro expuso las acciones previstas para anticiparse a eventuales intentos de asalto en los perímetros terrestres y marítimos.
Vigilancia de redes y cooperación en inteligencia
Marlaska detalló que los servicios de Información e Inteligencia continúan con un seguimiento constante de fuentes abiertas para controlar los mensajes y llamadas a la movilización que se difunden en el entorno digital del Magreb:
- Control preventivo: Se vigilan convocatorias específicas relacionadas con la jornada electoral del 23-S, analizando patrones que podrían indicar acercamientos a los pasos fronterizos.
- Colaboración bilateral: El Ministerio mantiene comunicación e intercambio táctico de información con los servicios de inteligencia marroquíes para gestionar los puntos de concentración en el lado marroquí.
Fortalecimiento operativo en Ceuta y Melilla
Como medida inmediata para frenar cualquier intento, se ha incrementado el número de agentes policiales destinados a proteger los vallados fronterizos de ambas ciudades:
- Incremento de la UPR: Se han asignado tres pelotones de la Unidad de Prevención y Reacción de la Policía Nacional para controlar y contener posibles altercados en el orden público.
- Supervisión constante: Se mantienen activos los protocolos de respuesta progresiva en los accesos del Tarajal y en las zonas con mayor presión en el perímetro fronterizo para responder ante cualquier situación que comprometa la seguridad.



